Científicos analizaron cómo los residuos de cocaína presentes en el agua afectan el comportamiento de salmones jóvenes.
Científicos analizaron cómo los residuos de cocaína presentes en el agua afectan el comportamiento de salmones jóvenes. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

La presencia de cocaína y otras sustancias derivadas del narcotráfico en ríos y lagos comenzó a generar preocupación entre científicos y especialistas ambientales de Europa. Un reciente estudio realizado en Suecia reveló que restos de cocaína disueltos en el agua pueden alterar el comportamiento de los salmones jóvenes y poner en riesgo su supervivencia.

La investigación fue desarrollada por expertos de la Universidad Griffith, la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, la Sociedad Zoológica de Londres y el Instituto Max Planck de Comportamiento Animal.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Current Biology y encendieron una nueva alarma sobre el impacto ambiental del consumo de drogas y la contaminación de las aguas residuales.

Imágen de la contaminación del agua. Foto: Unsplash
El estudio fue realizado en el Lago Vättern, uno de los reservorios de agua más importantes de Suecia. Foto: Unsplash.

Preocupación en Suecia: los detalles de la advertencia sobre la contaminación con cocaína

Los investigadores centraron el análisis en el Lago Vättern, uno de los lagos más importantes de Suecia, donde estudiaron cómo afectan la cocaína y la benzoilecgonina, su principal metabolito, al comportamiento de salmones jóvenes del Atlántico.

Según explicaron, estas sustancias llegan a ríos y lagos luego de atravesar el organismo humano y pasar por sistemas de tratamiento de aguas residuales que, en muchos casos, no logran eliminarlas completamente.

El estudio advierte que el problema no solo refleja el crecimiento del consumo de drogas en distintas regiones europeas, sino también la dificultad de las infraestructuras sanitarias para impedir que estos residuos terminen contaminando ecosistemas acuáticos.

Un tiburón cazón muerto yace en la playa de Lido, Nueva York. La contaminación del aire llega al agua. Foto: Reuters
Los peces expuestos a sustancias derivadas de la cocaína recorrieron distancias mucho mayores que el resto. Foto: Reuters.

Los científicos remarcaron que la contaminación química vinculada a sustancias ilegales puede alterar seriamente el equilibrio natural de numerosas especies.

Estudio en el lago Vättern: de qué manera afecta la cocaína disuelta a los salmones y otros peces

Para llevar adelante la investigación, los especialistas analizaron durante ocho semanas a 105 salmones jóvenes mediante implantes químicos y sistemas de telemetría acústica que permitieron seguir sus movimientos dentro del lago.

Los peces fueron divididos en distintos grupos: algunos estuvieron expuestos a cocaína, otros a benzoilecgonina y un tercer grupo no recibió ningún tipo de sustancia.

Los resultados mostraron cambios notorios en el comportamiento de los animales expuestos a contaminantes. Según el estudio, los salmones afectados recorrieron distancias mucho mayores que el resto, llegando a desplazarse hasta 1,9 veces más y dispersándose hasta 12,3 kilómetros adicionales dentro del lago.

Para los investigadores, esta modificación en los patrones de movimiento puede tener consecuencias importantes para la supervivencia de la especie. Los peces que se alejan demasiado de sus hábitats habituales pueden terminar en zonas menos adecuadas para alimentarse o protegerse de depredadores, además de gastar más energía en desplazamientos innecesarios.

Los expertos también señalaron que la benzoilecgonina podría resultar incluso más perjudicial que la propia cocaína, ya que suele encontrarse en mayores cantidades en los cursos de agua.

Nueva Zelanda interceptó un cargamento récord de cocaína en aguas del Pacífico. EFE
Los investigadores consideran que los cambios de comportamiento podrían afectar la supervivencia y conservación de la especie. Foto: EFE.

El ecólogo Jack Brand, integrante del estudio, explicó que los resultados coinciden con los comportamientos esperados en peces que habitan aguas cercanas a grandes centros urbanos donde existe un alto consumo de cocaína.

Un problema ambiental que preocupa cada vez más

La investigación volvió a poner el foco sobre el impacto ambiental de los residuos farmacológicos y narcóticos en los ecosistemas acuáticos.

En distintos países europeos ya se detectaron rastros de drogas ilegales en ríos, lagos y acuíferos, lo que abrió un nuevo debate sobre contaminación invisible y preservación ambiental.

Los especialistas sostienen que, además de los efectos sobre la salud humana, el consumo masivo de ciertas sustancias también puede generar consecuencias inesperadas sobre la fauna silvestre y el equilibrio de los ecosistemas.