Leopoldo Luque.
Leopoldo Luque. Foto: NA.

El neurocirujano Leopoldo Luque declaró por séptima vez en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, mientras que Jana y Gianinna Maradona se retiraron de la sala para evitar observar las imágenes de la autopsia.

En el marco de su declaración, dijo que “cumplió” su “función de neurocirujano” y le pidió perdón a Jana Maradona por haberla insultado en los audios: “Es facilísimo ir contra mí”.

“Yo no le prohibí a nadie; había que bancarlo a Diego, perdón que lo diga, pero había que bancarlo. ‘¡Vos quién sos?’, me decía. Me tengo que defender de todo, de la parte cardiológica, de todo”, manifestó el imputado.

En ese sentido, el médico aseguró este jueves que “no van a encontrar” la miocardiopatía dilatada de Diego Armando Maradona en las historias clínicas. Sentado frente al estrado de los tres jueces, con anteojos y muy ofuscado, el imputado se apoyó en diapositivas y bibliografía médica internacional para defenderse y refutar los dichos del facultativo Mario Schiter.

Leopoldo Luque, el neurocirujano de Maradona que tuvo una impactante transformación física. Foto: NA/Juan Vargas.
Leopoldo Luque, el neurocirujano de Maradona que tuvo una impactante transformación física. Foto: NA/Juan Vargas.

El letrado Eduardo Ramírez, abogado de Diego Maradona Junior, se opuso y el magistrado Alberto Gaig explicó que el material utilizado por Luque “no es incorporación de prueba”, sino que podrá basarse en sus testimonios únicamente en esas filminas.

Por otro lado, Luque reiteró que Diego Armando Maradona “dejó de tomar la medicación cardiológica en 2007”, cuyo material consta en las historias clínicas.

“Agradezco la posibilidad de declarar nuevamente y poder defenderme de toda acusación. El señor Maradona estaba lúcido al momento del alta. Era el mismo que plantó a Putin y al Papa. Se quería ir a su casa”, consignó el imputado.

Además de Luque y Díaz, también están acusados por la muerte de Maradona la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios de la prepaga Swiss Medical, Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni. El delito que se les imputa tiene una pena que va de los ocho a los 25 años de prisión.

La declaración de Mario Schiter

El jueves pasado el médico Mario Schiter, profesional que acompañó al “Diez” durante su tratamiento de rehabilitación en Cuba volvió a brindar testimonio en el primer debate oral.

Schiter, médico especializado en cuidados intensivos que trató a Maradona en el año 2000, lo visitó en su último ingreso hospitalario y luego participó como veedor en su autopsia, dijo que “con diuréticos y dieta” se podría haber evitado su fallecimiento.

“Con diuréticos y dieta, en 48 horas hubiese estado considerablemente mejor”, señaló el profesional y añadió: “Veo pacientes así diariamente en la terapia intensiva, que llegan con insuficiencia congestiva. Los descargamos de volumen con diuréticos y después de 12 horas ya están en el domicilio”.

Al igual que otros de los testigos que declararon en este juicio y en el primero -anulado en mayo de 2025 por el accionar de la jueza Julieta Makintach-, Schiter mencionó en su testimonio que su recomendación fue que, tras aquella intervención, Maradona no siguiera su recuperación en una vivienda sino en una clínica de rehabilitación.

El profesional conoció a Diego en 1999, cuando el exfutbolista se realizaba controles médicos de rutina en el sanatorio Fleni. Su declaración es considerada relevante por el conocimiento directo que tuvo sobre el estado de salud del ídolo y por las recomendaciones médicas que realizó tras la operación por el hematoma subdural en 2020.