“Lo que le hicieron a mi nieta no tiene perdón de Dios”: el desgarrador testimonio del abuelo de Agostina Vega tras el crimen
En medio de la conmoción, Miguel sostuvo que está convencido de que hay más personas implicadas en el crimen y aseguró que seguirá participando de las marchas para exigir respuestas. A su vez, reveló el difícil momento que atraviesa la madre de la joven, quien continúa internada.

La conmoción por el crimen de Agostina Vega continúa generando un profundo impacto. En medio del dolor por la pérdida de la adolescente, Miguel, su abuelo, habló públicamente sobre el difícil momento que atraviesa la familia y reveló una situación especialmente desgarradora: la madre de la joven permanece internada y todavía no fue informada sobre lo ocurrido.
Desde la puerta de su casa, rodeado por familiares, vecinos y allegados que se acercaron para brindar apoyo, el hombre expresó la angustia que siente ante la tarea de comunicar una noticia que, según reconoció, aún no sabe cómo transmitir.

“Nos está esperando el cuerpo médico para poder darle esta terrible noticia que no sabemos cómo se la vamos a poder decir”, contó.
La mujer se encuentra bajo asistencia médica y acompañamiento permanente de sus seres queridos. Según explicó Miguel, durante las últimas horas logró descansar gracias a la medicación suministrada por los profesionales de la salud. “Pasó la noche bien, fue medicada, le dieron un calmante, durmió bien. Ahora me dijeron que había desayunado”, detalló.
Crimen de Agostina Vega: el pedido de justicia de la familia
En sus declaraciones, el abuelo de Agostina también hizo referencia a las versiones que circularon en redes sociales y distintos ámbitos respecto de su familia. Con firmeza, defendió a su hija y rechazó cualquier sospecha que pudiera recaer sobre ella.

“Se hablaron cosas de mi hija que no tienen nada que ver, ella no está imputada ni investigada”, sostuvo. Visiblemente afectado, insistió en que su entorno familiar no tiene ningún vínculo con las hipótesis que comenzaron a difundirse tras el crimen.
“Somos una familia unida, somos buena gente, todo el mundo nos conoce. Todo lo que están hablando de ella es mentira”, afirmó.
Al mismo tiempo, aseguró que continuará reclamando justicia hasta que la causa sea esclarecida por completo y todos los responsables enfrenten las consecuencias judiciales correspondientes. “No voy a parar hasta que esté el último responsable preso. Estoy convencido de que hay más gente implicada”, manifestó.
La sospecha de que hubo más involucrados
Miguel señaló que, a su entender, el principal sospechoso detenido por la causa no habría actuado solo. Según explicó, esa convicción también se apoya en información que habría recibido durante las reuniones mantenidas con los investigadores.
“Estoy convencido de que hay más gente implicada. El fiscal nos dio indicios de que hay más personas”, aseguró. En ese contexto, renovó su reclamo para que la investigación avance hasta determinar todas las responsabilidades y esclarecer cada aspecto del caso.
Con evidente dolor e indignación, también apuntó contra Claudio Barrelier, señalado como principal sospechoso en la investigación. “Quiero que todos los responsables se pudran en la cárcel. Lo que le hicieron a mi nieta no tiene perdón de Dios. Él (Barrelier) va a seguir con su vida y yo a mi nieta no la voy a tener más”, expresó.

Pese al profundo sufrimiento que atraviesa, Miguel aseguró que intentará mantenerse fuerte para acompañar a su familia en este difícil proceso. “Estoy quebrado, pero no roto. Me voy a enderezar”, dijo.
Durante las últimas horas, la familia recibió numerosas muestras de solidaridad por parte de vecinos, amigos y personas que siguieron el caso desde distintos puntos del país e incluso del exterior. “Vino gente de toda Córdoba a darme un abrazo. Me llamaron hasta de Chile para darme apoyo”, relató.
Mientras la investigación continúa y la Justicia avanza con las diligencias correspondientes, el entorno de Agostina mantiene el reclamo para que se esclarezcan todos los detalles del crimen y se determinen las responsabilidades de quienes hayan participado en el hecho.














