Cómo usar el aire acondicionado sin gastar de más: los 7 trucos que no fallan para ahorrar luz, según expertos

El aire acondicionado es un salvavidas en medio de olas de calor de verano. Una por una, las recomendaciones para optimizar su uso y ahorrar luz.

Cómo ahorrar luz y optimizar su uso.
Cómo ahorrar luz y optimizar su uso. Foto: La Casa del Electrodoméstico

El aire acondicionado es un electrodoméstico que funciona a través un sistema de climatización que enfría, calienta, deshumidifica y purifica el aire de un espacio cerrado. En olas de calor de verano, suele utilizarse con mucha frecuencia y hay siete tips que no fallan para optimizar su uso, no gastar de más y ahorrar en luz.

Con la llegada de las altas temperaturas, el aire acondicionado vuelve a ser uno de los electrodomésticos más utilizados en los hogares y oficinas. Sin embargo, su uso intensivo impacta tanto en las facturas de luz como en la demanda energética del sistema. Especialistas del sector eléctrico y del consumo eficiente elaboraron una serie de recomendaciones para mejorar su rendimiento, evitar el sobreconsumo y mantener los ambientes frescos sin que el gasto se dispare.

Aire acondicionado. Foto: Freepik.
Aire acondicionado. Foto: Freepik.

1. La temperatura ideal: entre 23° y 26°

Una de las principales recomendaciones es regular el equipo entre los 23° y 26°, rango considerado como el más eficiente para refrigerar sin generar un uso excesivo del compresor. Por cada grado que se disminuye por debajo de ese umbral, el consumo puede aumentar entre 6% y 10%, lo que tiene un impacto directo en la factura mensual.

2. Priorizar equipos de bajo consumo

Los aires acondicionados con tecnología inverter cuentan con mayor eficiencia energética porque regulan el funcionamiento del compresor sin necesidad de encenderlo y apagarlo constantemente. Si bien la inversión inicial suele ser más elevada, permiten obtener un ahorro significativo en el mediano plazo. A esto se suma la importancia del etiquetado energético, que permite comparar modelos según su nivel de eficiencia.

3. Cerrar puertas y ventanas mientras funciona el equipo

Evitar fugas de aire frío es clave para optimizar el rendimiento. Las puertas, ventanas y aberturas deben permanecer cerradas para que el aire acondicionado no compense pérdidas constantes, lo que obliga al motor a trabajar más y por mayor tiempo.

4. Aprovechar cortinas y toldos

Bloquear la entrada directa del sol contribuye a reducir la temperatura ambiente sin necesidad de bajar grados en el equipo. Cortinas, persianas y toldos permiten disminuir la carga térmica en las horas de mayor radiación, especialmente en ambientes expuestos al norte.

Sin aire acondicionado ni ventiladores, se habilita la temporada de Verano 2021
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5. Mantener la limpieza de filtros

Los filtros suelen acumular polvo y partículas con el uso prolongado. Se recomienda limpiarlos al menos una vez al mes durante el verano para evitar que el flujo de aire se reduzca y el compresor se fuerce. En casos más avanzados, puede ser necesaria una limpieza general del equipo realizada por un técnico.

6. Usar el modo automático o “dry” cuando sea posible

Los modos automáticos ayudan a regular el funcionamiento según la temperatura del ambiente, mientras que la opción “dry” resulta útil en días de alto nivel de humedad, donde el problema no es el calor extremo sino la sensación térmica. Estas modalidades permiten ahorrar energía sin resignar confort.

7. Evitar el encendido y apagado constante

Encender y apagar el aire varias veces al día genera picos de consumo. Los especialistas recomiendan mantener el equipo funcionando a una temperatura estable en lugar de apagarlo por completo y volver a encenderlo en jornadas de calor sostenido.

El uso masivo de equipos de climatización en verano incrementa la demanda eléctrica del sistema y puede tensionar la red en períodos de ola de calor. Por eso, las empresas distribuidoras insisten en la importancia del uso responsable, especialmente en los horarios de mayor consumo.