Bandejas de telgopor
Bandejas de telgopor Foto: Freepik

Las manualidades con materiales reciclados van ganando cada vez más espacio entre quienes buscan alternativas económicas y originales para decorar la casa, regalar un presente en un cumpleaños o alguna festividad o incluso para reutilizar y darle una segunda vida a un objeto.

En este caso, las clásicas bandejas de telgopor del supermercado se transforman en un organizador con efecto madera y detalles similares a los azulejos decorativos. Se trata de una propuesta que combina técnicas simples de reciclaje y decoración con elementos que normalmente se descartan.

Una forma de reciclar las bandejas de telgopor, es hacer placas decoradas con láminas termosensibles, una base de fibrofácil con acabado rústico y frascos de vidrio intervenidos con transfers autoadhesivos. ¿Cómo es el paso a paso para lograrlo?

Qué se necesita para hacer un organizador con bandejas de telgopor y frascos de vidrio

Para realizar este organizador decorativo se necesitan bandejas de telgopor limpias, una lámina termosensible, adhesivo multiuso, barniz dimensional, pinturas acrílicas, un cajoncito de fibrofácil, cola vinílica y frascos de vidrio reciclados.

También hacen falta transfers autoadhesivos, etiquetas de abecedario, cúter o tijera, alcohol para limpiar las superficies y tiza color marrón para generar el efecto madera sobre la base.

Como recicliar una bandeja de telgopor. Fuente: TikTok @soyvickymoran

Paso a paso: cómo sumarle la decoración a las placas de telgopor

Paso 1: Preparar las bandejas

Antes de empezar, limpiá bien las bandejas de telgopor y secá la superficie para que el adhesivo se adhiera correctamente. Si el telgopor tiene etiquetas o marcas, retiralas por completo para evitar imperfecciones.

Paso 2: Colocar el adhesivo

Aplicá una capa fina de adhesivo multiuso sobre toda la bandeja. No hace falta poner demasiado producto. Distribuí el pegamento de manera uniforme para que la lámina no forme burbujas.

Paso 3: Esperar el punto justo

Dejá secar el adhesivo hasta llegar al llamado “punto tac”: debe sentirse pegajoso, pero sin ensuciar los dedos. Este método reemplaza el uso de calor, ya que el telgopor puede deformarse con la plancha.

Paso 4: Transferir el diseño

Apoyá la lámina termosensible sobre el telgopor y presioná suavemente con el mango de una tijera o una herramienta lisa. Trabajá desde el centro hacia afuera para que el diseño quede parejo.

Paso 5: Retirar el film

Cuando el diseño esté adherido, levantá el film protector lentamente y con cuidado. Hacelo despacio para comprobar que toda la lámina se haya transferido correctamente.

Paso 6: Emparejar los bordes

Recortá el sobrante con tijera o cúter para dejar los laterales prolijos. Un cúter con buena punta ayuda a lograr terminaciones más precisas.

Paso 7: Pintar la pieza

Cubrí toda la superficie con pintura para ocultar la textura típica del telgopor y darle un acabado más decorativo. Podés elegir colores neutros para un estilo rústico o tonos vibrantes para un efecto más moderno.

Paso 8: Dar el acabado final

Aplicá una mano de barniz dimensional autonivelante para proteger el trabajo y aportar brillo. Dejá secar la pieza en una superficie plana para evitar marcas o desniveles.

Bandejas de telgopor Foto: Freepik

Cómo preparar la base y sumarle el efecto madera

La estructura principal del organizador se realiza con un cajoncito de fibrofácil. Para darle una apariencia rústica y cálida, se utiliza tiza color marrón simulando vetas y nudos de madera.

La clave está en no mezclar completamente la pintura, ya que las transparencias ayudan a lograr un acabado mucho más natural. Luego, las placas de telgopor decoradas se adhieren al frente del cajón con cola vinílica, generando un efecto similar al de pequeños azulejos decorativos. Este detalle transforma por completo el aspecto del organizador y le aporta un estilo artesanal ideal para distintos ambientes de la casa.

Cómo decorar frascos y tapas

Para complementar el organizador, será necesario reutilizar frascos de vidrio decorados con los transfers autoadhesivos del mismo diseño. Antes de colocarlos, se recomienda limpiar bien la superficie con alcohol para garantizar una mejor adherencia.

En las tapas se utiliza la técnica de superponer un “transfer magic” sobre otro. Primero se pega una etiqueta blanca de una lámina de abecedario y luego se recortan y adhieren las letras elegidas para formar palabras o nombres.

Como tip de centrado, es sumamente aconsejable comenzar pegando las letras desde el medio de la palabra hacia los extremos. De esta manera, el diseño queda más equilibrado y prolijo. El resultado final es un organizador práctico, decorativo y sustentable, perfecto para mantener el orden en distintos espacios del hogar y también como una original opción de regalo hecho por tus propias manos.