El tejo, un clásico del verano y la playa.
El tejo, un clásico del verano y la playa. Foto: Wikipedia

En cada verano de la Costa Atlántica hay escenas que se repiten como un ritual: radios prendidas, sombrillas clavadas en la arena y heladeritas al sol… y un grupo de personas lanzando discos metálicos hacia un punto imaginario. El tejo playero es parte del paisaje tanto como el mar y la brisa. No es solo un juego: es una costumbre que se hereda, se discute y se disfruta.

Aunque muchos lo asocian con partidos informales y reglas improvisadas, el tejo tiene una historia concreta y un origen bien definido. No apareció por casualidad ni fue una simple copia: se transformó hasta encontrar su propio lugar dentro de la cultura balnearia argentina.

¿De dónde es originario el tejo?

Su raíz más lejana está en Colombia, donde el tejo es deporte nacional. Allí, se juega desde tiempos precolombinos y con un formato mucho más formal: un disco pesado se lanza hacia un tablero de arcilla con pequeños sobres de pólvora que explotan al ser impactados. Puntería, fuerza y estrategia se combinan en un juego con reglamento, distancias fijas y competencias oficiales.

El tejo es originario de Colombia. Foto: Wikipedia

La versión argentina tomó solo la idea básica del lanzamiento y la adaptó a un entorno relajado y seguro. Sin explosiones ni estructura competitiva rígida, el tejo playero se convirtió en una propuesta ideal para espacios abiertos y públicos.

El nacimiento del tejo en la Argentina

El tejo nació en Mar de Ajó a mediados del siglo XX, cuando veraneantes y vecinos empezaron a cavar un hoyo en la arena y a usar discos de hierro o bronce para improvisar partidas. El contexto ayudó: arena firme, playas amplias y turismo familiar hicieron que la idea prendiera rápido. No hacía falta más que dos tejos y un círculo marcado.

El tejo nació en Mar de Ajó a mediados del siglo XX. Foto: Wikipedia

Desde allí, se expandió por toda la Costa Atlántica y luego al resto del país. Actualmente, se juega también en plazas, parques y patios, aunque la playa sigue siendo su escenario natural. Con el tiempo se consolidaron reglas informales que varían según la zona o el grupo.

¿Cómo se juega al tejo?

El objetivo es simple: acercar el tejo lo más posible al blanco, que puede ser un círculo, una línea o un pequeño hoyo. Se juega de a uno o en parejas, con turnos alternados y distancias que suelen rondar entre 8 y 10 metros.

El objetivo es simple: acercar el tejo lo más posible al blanco, que puede ser un círculo, una línea o un pequeño hoyo Foto: Wikipedia

La forma de puntuar cambia según el acuerdo previo: algunos suman puntos por rondas, otros ganan directo con el tejo más cercano, y si entra en el hoyo, el festejo es inmediato.

Las discusiones por centímetros son parte del folclore. No hay reglamento cerrado, y eso lejos de ser un problema, es parte de su encanto. No promete gloria deportiva, pero sí algo más valioso: tiempo compartido y una tradición que se renueva cada verano.