México acelera su revolución ferroviaria de cara al Mundial: cómo son los nuevos trenes que conectan Tasqueña con Xochimilco
Las autoridades de Ciudad de México confirmaron la incorporación de 17 nuevas formaciones. El proyecto forma parte de una profunda renovación del sistema ferroviario, que en los últimos años volvió a posicionarse como una prioridad estratégica para el desarrollo del país.

La modernización del transporte ferroviario en México avanza a toda velocidad y tiene como uno de sus ejes centrales al histórico Tren Ligero de la Ciudad de México, que conecta Tasqueña con Xochimilco. Las autoridades capitalinas confirmaron la incorporación de 17 nuevas formaciones cero kilómetro que ya comenzaron a operar en el servicio, en una apuesta que busca mejorar la movilidad urbana y prepararse para el fuerte incremento de pasajeros previsto por el Mundial 2026.
El proyecto forma parte de una profunda renovación del sistema ferroviario mexicano, que en los últimos años volvió a posicionarse como una prioridad estratégica para el desarrollo del país. En este contexto, el Tren Ligero aparece como una pieza clave para conectar el sur de la capital con una de las zonas turísticas y culturales más emblemáticas de México: Xochimilco, famoso por sus canales, su patrimonio y sus trajineras.
Nuevos trenes para el recorrido entre Xochimilco y Tasqueña
Las nuevas unidades fueron fabricadas por la firma china CRRC Zhuzhou tras un encargo realizado por el Servicio de Transportes Eléctricos de la Ciudad de México (STE-CDMX), en una operación superior a los 370 millones de pesos mexicanos. La capital mexicana ya había adquirido anteriormente una primera tanda de nueve trenes en 2022, también desarrollados por la empresa asiática.

Según detallaron las autoridades, además de la llegada de las nuevas formaciones se ejecutaron importantes obras de infraestructura para modernizar toda la línea. Entre los trabajos realizados se destacan la construcción de una nueva terminal de 1.500 metros cuadrados en Tasqueña, la ampliación de andenes y techumbres en seis estaciones para permitir la operación de trenes dobles y la rehabilitación integral de otras 11 estaciones.
Las flamantes formaciones fueron diseñadas especialmente para las condiciones climáticas y operativas de México. Se trata de duplas con cabinas de conducción en ambos extremos y una vida útil estimada en 30 años. Además, cuentan con adaptaciones para resistir las intensas lluvias que suelen afectar a la capital mexicana, buscando reducir el desgaste prematuro de los coches y garantizar una operación más eficiente.
Las obras ferroviarias que transforman el transporte en Ciudad de México
La renovación del Tren Ligero también se complementa con las inversiones realizadas entre 2019 y 2021, período en el que se llevó adelante un importante recambio de vías. Muchos de esos tramos presentaban décadas de antigüedad y limitaban considerablemente la velocidad de circulación, por lo que las obras permitieron mejorar la seguridad y reducir tiempos de viaje.

El fortalecimiento del sistema ferroviario no se limita únicamente a la Ciudad de México. En abril quedó inaugurada la tercera y última etapa del tren interurbano México-Toluca, conocido como “El Insurgente”, habilitando el recorrido completo entre el Estado de México y la capital.
En paralelo, avanzan otros megaproyectos ferroviarios de larga distancia que buscan transformar la conectividad del país. Entre ellos aparecen las futuras líneas Ciudad de México–Pachuca, Ciudad de México–Nuevo Laredo, Ciudad de México–Guadalajara–Nogales y Ciudad de México–Coatzacoalcos, corredores que buscan recuperar el protagonismo del tren como medio de transporte estratégico.
México impulsa una histórica revitalización del sistema ferroviario
A esto se suma la reciente adjudicación a Alstom para fabricar 47 formaciones destinadas a nuevos servicios de larga distancia entre México–Querétaro, Querétaro–Irapuato y Saltillo–Nuevo Laredo.

El plan ferroviario mexicano tomó más impulso luego de que el Congreso aprobara una reforma constitucional que devuelve al Estado el control sobre la infraestructura ferroviaria, declarada ahora como un área prioritaria para el desarrollo nacional.
Con inversiones multimillonarias y una fuerte expansión de servicios, México apuesta a recuperar el tren como símbolo de movilidad estratégica, moderna y sustentable para el turismo y la integración territorial.


















