Ser feliz después de los 50 años: el secreto para llevar una “buena vida” y qué priorizar, según la Universidad de Harvard
La madurez permite un “rediseño de vida” donde la experiencia acumulada sirve para seleccionar lo que nos hace bien y potenciar el bienestar propio mediante acciones concretas y conscientes. Qué recomiendan los expertos.

A partir de los 50 años, mejorar el bienestar personal se convierte en una de las prioridades de muchas personas. Para la psicología, la felicidad es un estado emocional positivo que los individuos alcanzan cuando satisfacen sus deseos y cumplen sus objetivos. Aunque parezca sencillo, hay quienes se pasan una vida entera intentando llegar a este estado de plenitud.
Sin embargo, esta búsqueda desesperada de la satisfacción alcanza su punto máximo a partir de las cinco décadas, etapa donde las prioridades cambian y comienza a valorarse más el bienestar emocional.

¿Cómo aumentar la felicidad después de los 50 años?
Un equipo de especialistas de la Universidad de Harvard identificó cinco claves fundamentales que pueden incrementar la felicidad durante esta etapa de la vida.
1- Conectá con vos mismo
La verdadera plenitud no se encuentra afuera, sino que está en nuestro interior: en nuestra esencia. Así como el escultor encuentra la forma en la piedra, cada individuo debe explorar su “por qué” para hallar su verdadera naturaleza, ejemplifica Arthur Brooks.
2- Valorá tu sabiduría
A medida que pasan los años vamos adquiriendo más conocimientos que se fusionan con las propias experiencias. Según Brooks, este tipo de sabiduría es tan valiosa como la inteligencia fluida de la juventud.

3- Cultivá tus relaciones
Es importante mantener una vida social activa durante esta etapa de la vida. Las relaciones personales son esenciales para estimular la mente y las emociones. De hecho, los vínculos mejoran el estado de ánimo de las personas, lo que se traduce en una mayor felicidad.
4- Dejá ir lo negativo
Vivir en el pasado y no dejarlo ir nos impide disfrutar del presente. Esta demostrado que los adultos más felices son aquellos que priorizan el aquí y ahora. En lugar de aferrarse a lo negativo, es crucial invertir energía en actividades y relaciones que fomenten la alegría y el bienestar.

5- Cuidá tu cuerpo y mente
Es fundamental adoptar un estilo de vida activo para fortalecer nuestra cuerpo. Cuando realizamos ejercicio físico regular se liberaran endorfinas que promueven sentimientos de bienestar.
Además, pasar tiempo al aire libre, respirar aire fresco y disfrutar de la belleza natural que nos rodea, puede reducir el estrés, mejorar nuestro estado de ánimo y proporcionar una sensación de calma y tranquilidad.
Otro pilar fundamental es la alimentación. La dieta debe proporcionarle al cuerpo los nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento.
La importancia del ejercicio en la vida adulta
La felicidad y el ejercicio físico van de la mano. Sin lugar a dudas, cualquier actividad física que se realice tiene efectos positivos en el organismo. Así lo define un estudio que detalla que hay un tipo de ejercicio en particular que supera en gran medida los resultados de otras actividades en relación con la producción de hormonas relacionadas al bienestar integral.
Investigadores de la Universidad de Turku, en Finlandia, compararon la producción de hormonas como la serotonina y las endorfinas que generaban diferentes ejercicios y encontraron uno que se llevó el primer puesto: el entrenamiento a intervalos de alta intensidad, más conocido como HIIT.
El resultado se encontró luego de comparar la cantidad de endorfinas en el cuerpo después de una clase moderada de aeróbic y una sesión de una hora de entrenamiento a intervalos de alta intensidad (HIIT). Fue así que descubrieron que los participantes del grupo HIIT tenían muchas más hormonas de la felicidad en la sangre.
En qué consiste el ejercicio HIIT
El ejercicio HIT, conocido por sus siglas en inglés como High-Intensity Training (Entrenamiento de Alta Intensidad), es un método de entrenamiento físico que se caracteriza por la realización de ejercicios de alta intensidad en cortos periodos de tiempo, seguidos de breves períodos de descanso o actividad de baja intensidad.
La actividad se diferencia de otros métodos de entrenamiento por su enfoque en la intensidad más que en la duración. Los entrenamientos suelen ser breves pero extremadamente exigentes. Este tipo de ejercicio busca activar una amplia gama de grupos musculares y potenciar tanto el sistema cardiovascular como el metabólico.
Entre los beneficios del ejercicio HIT se encuentran la mejora de la resistencia cardiovascular, la pérdida de grasa, el aumento de la masa muscular, la mejora de la capacidad anaeróbica, y la eficiencia en el uso del tiempo dedicado al ejercicio.

Otros ejercicios que generan felicidad
Otro estudio realizado por la Universidad de Turku reveló que la práctica de deportes de resistencia, tales como correr, nadar o andar en bicicleta, puede ser beneficiosa incluso en casos de depresión severa.
Además, se comprobó que la actividad física contribuye a la reducción de problemas psicológicos y favorece la salud mental en personas de edad avanzada.
















