Persona mayor durmiendo
Persona mayor durmiendo Foto: Freepik

Cuando llega la jubilación, muchas personas celebran la libertad de no tener que trabajar por la mañana y de llevar un horario estricto durante el día. Y aunque esta nueva etapa está llena de felicidad y libertad, muchas veces también implica nuevos desafíos, especialmente en lo que respecta al sueño y la organización del día en general.

Al dejar de trabajar, desaparece la estructura diaria que durante años marcó los tiempos de descanso, comidas y actividad. Este cambio desajusta muchas veces el reloj biológico, ya que la mayoría de las veces, los jubilados se despiertan demasiado temprano sin necesidad, mientras que otros retrasan cada vez más la hora de levantarse, afectando así también el descanso.

Persona mayor durmiendo Foto: Freepik

Frente a este escenario, el neurólogo Christopher Winter, especialista en sueño y rendimiento humano formado en las universidades de Virginia y Emory, explicó cuál es la mejor estrategia para mantener un descanso saludable durante la jubilación.

Según Winter, la clave no está tanto en la hora exacta, sino en la constancia. En este sentido, el especialista remarcó que es recomendable establecer un horario fijo todos los días, independientemente de cómo haya sido la noche anterior. “Intento animar a las personas mayores jubiladas a que establezcan una hora de despertarse constante. No me importa si te levantas más tarde, pero quiero que tengas una hora para despertarte y que la decidas, pase lo que pase durante la noche”, señaló en diálogo con Women’s Health.

El objetivo de esta sugerencia realizada por el neurólogo es que el descanso esté alineado con las necesidades naturales del cuerpo, lo que en la mayoría de los adultos se traduce en dormir entre 7 y 9 horas por noche.

Persona mayor durmiendo Foto: Freepik

¿Cuál es la hora ideal para levantarse cuando no hay una rutina establecida?

Aunque cada persona tiene un cronotipo diferente (algunas son más noctámbulas y otras más madrugadoras), los especialistas coinciden en que levantarse entre las 6:30 y las 7:30 de la mañana puede ser beneficioso.

Este rango permite aprovechar al máximo la luz solar en las primeras horas del día, un factor clave para regular la producción de melatonina, la hormona ocupada de controlar el sueño. De hecho, la exposición temprana a la luz natural ayuda a sincronizar el ritmo circadiano y facilita que el organismo se prepare adecuadamente para dormir por la noche. No obstante, si una persona se acuesta sistemáticamente más tarde, su horario de despertar debería adaptarse en consecuencia, siempre manteniendo la regularidad.

Dormir; insomnio; sueño. Foto: Unsplash.
Cuántas horas hay que dormir según un estudio

Además de fijar una hora estable para despertarse, los expertos recomiendan:

  • Evitar siestas prolongadas durante el día, ya que pueden dificultar el sueño nocturno.
  • Realizar actividad física diaria, como caminar, hacer ejercicios suaves o asistir al gimnasio.
  • Preferir el ejercicio por la mañana, ya que potencia el estímulo del ritmo circadiano.
  • Mantener rutinas regulares para las comidas y el descanso.

La jubilación ofrece mayor flexibilidad, pero eso no significa que el cuerpo deje de necesitar estructura. Mantener horarios consistentes y aprovechar la luz natural puede marcar la diferencia para lograr un descanso reparador y una mejor calidad de vida en esta nueva etapa.