Dormir de un lado o boca arriba.
Dormir de un lado o boca arriba. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

La posición en la que una persona duerme no solo influye en el descanso, sino también en el funcionamiento del sistema cardiovascular. Especialistas en cardiología advierten que ciertas posturas pueden facilitar el trabajo del corazón, mientras que otras podrían aumentar la presión sobre el organismo, especialmente en personas con enfermedades cardíacas o trastornos del sueño.

Según explicó Cheng-Han Chen, cardiólogo intervencionista y director médico del Structural Heart Program del MemorialCare Saddleback Medical Center, la ubicación anatómica del corazón hace que dormir sobre el lado izquierdo genere una presión ligeramente mayor sobre las cavidades cardíacas. Aunque esto no suele representar un problema para personas sanas, sí puede provocar molestias o empeorar síntomas en quienes padecen insuficiencia cardíaca.

En ese sentido, el especialista indicó que muchos pacientes cardíacos suelen sentirse más cómodos descansando sobre el lado derecho, ya que esa posición reduce la carga sobre el corazón y puede facilitar la circulación.

La posición en la que una persona duerme no solo influye en el descanso. Foto: Copilot AI por Canal 26

Por su parte, Catherine Weinberg, cardióloga del Lenox Hill Hospital de Northwell, señaló que la postura al dormir puede modificar el flujo sanguíneo y las fuerzas mecánicas que actúan sobre el corazón. Si bien aclaró que todavía no existen pruebas definitivas de que una posición cambie por completo la salud cardiovascular, remarcó que algunos hábitos nocturnos sí podrían agravar afecciones preexistentes.

Dormir boca arriba: la postura que más preocupa a los especialistas

Entre todas las posiciones, dormir boca arriba es la que genera mayor preocupación entre los expertos, sobre todo en personas con apnea obstructiva del sueño. Weinberg explicó que en esa postura la lengua y los tejidos blandos de la garganta tienden a desplazarse hacia atrás, estrechando las vías respiratorias y dificultando el paso del aire. Esto puede provocar interrupciones en la respiración durante la noche, caídas en los niveles de oxígeno y una mayor exigencia para el corazón.

La preocupación se ve respaldada por investigaciones recientes. Un trabajo publicado en 2025 en PubMed Central, basado en datos del Sleep Heart Health Study, analizó a más de 5.800 personas durante 15 años y encontró que aumentar el tiempo de sueño en posición boca arriba se relaciona con un mayor riesgo de episodios de angina de pecho.

Dormir boca arriba: la postura que más preocupa a los especialistas. Foto: Grok AI.

De acuerdo con los investigadores, cada incremento del 10% del tiempo dormido en posición supina se asoció con un 3% más de episodios cardíacos, incluso después de ajustar variables como edad, presión arterial, índice de masa corporal y medicación.

Además, la Asociación Americana del Corazón (AHA) considera a la apnea del sueño como un factor de riesgo importante para hipertensión, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares.

Dormir mal también impacta en la salud cardiovascular

Los especialistas coinciden en que no solo importa la postura, sino también la calidad y regularidad del descanso. Chen explicó que durante el sueño el cuerpo activa procesos de reparación fundamentales para el sistema cardiovascular, ayudando a prevenir enfermedades como hipertensión, diabetes tipo 2 y obesidad.

Cuando el descanso es insuficiente o irregular, esos mecanismos protectores se alteran. Datos de la AHA señalan que dormir mal —ya sea por pocas horas, mala calidad o falta de regularidad— incrementa los factores de riesgo cardiovasculares.

Dormir mal también impacta en la salud cardiovascular. Foto: ChatGPT.

En un pronunciamiento científico publicado en 2025 en la revista Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, la AHA indicó que dormir menos de siete horas por noche aumenta el riesgo de fibrilación auricular y síndrome cardiometabólico. En cambio, dormir más de nueve horas también se vinculó con mayores probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular o complicaciones cardíacas.

Marie-Pierre St-Onge, directora del Center of Excellence for Sleep & Circadian Research de la Universidad de Columbia, sostuvo que la mayoría de los adultos necesita entre siete y nueve horas de sueño por noche para mantener una buena salud general y cardiovascular.

Los horarios irregulares también elevan el riesgo

Otro punto que preocupa a los investigadores es la falta de horarios estables para dormir. Un estudio realizado por la Universidad de Oulu, en Finlandia, y publicado en 2026 en BMC Cardiovascular Disorders, siguió durante más de diez años a más de 3.200 personas.

Los resultados mostraron que quienes combinaban horarios de sueño irregulares con menos de ocho horas de descanso tenían casi el doble de riesgo de sufrir eventos cardiovasculares graves, como infartos o accidentes cerebrovasculares. Curiosamente, los investigadores detectaron que la irregularidad en la hora de acostarse tuvo un impacto más importante que las variaciones en la hora de despertarse.

Los horarios irregulares también elevan el riesgo. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

Qué recomiendan los especialistas para cuidar el corazón al dormir

Los cardiólogos coinciden en que mantener buenos hábitos de sueño puede convertirse en una herramienta clave para proteger la salud cardiovascular. Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Dormir entre siete y nueve horas por noche.
  • Mantener horarios regulares para acostarse y despertarse.
  • Evitar dormir boca arriba si existe apnea del sueño.
  • Descansar en ambientes oscuros, silenciosos y frescos.
  • Consultar al médico ante ronquidos, despertares frecuentes, somnolencia diurna o dolores de cabeza matutinos.

Weinberg remarcó que esos síntomas pueden ser señales de trastornos del sueño con impacto directo sobre el corazón y destacó la importancia de detectarlos a tiempo.