Alerta por la llegada de una tormenta solar: qué es, cuáles son sus efectos y por qué será la peor de los últimos 20 años
El fenómeno se originó a partir de una llamarada solar de clase X, que liberó una gran cantidad de energía y partículas que viajaron a alta velocidad hacia la Tierra. La tormenta ya causó auroras en zonas pocos habituales del planeta como Europa o Alaska.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) emitió una alerta por la llegada de la tormenta solar más intensa de las últimas dos décadas.
Según el organismo, no se registraban niveles tan altos desde octubre de 2003. Los posibles efectos se concentran en la aviación, los lanzamientos espaciales y satélites, por lo que se activaron protocolos de precaución.

El fenómeno se originó a partir de una llamarada solar de clase X, la más potente que se conoce. Esta explosión liberó una gran cantidad de energía y partículas que viajaron a alta velocidad hacia la Tierra. La tormenta ya provocó auroras en zonas poco habituales, como partes de Europa y Alaska.
¿Qué es una tormenta solar?
Una tormenta solar es una alteración temporal del campo magnético terrestre causada por la actividad del Sol. Puede incluir eyecciones de masa coronal: enormes nubes de plasma y campos magnéticos que se desprenden de la atmósfera solar.

Cuando esas partículas llegan a nuestro planeta, interactúan con la magnetosfera y generan corrientes eléctricas que pueden afectar tanto al espacio cercano como a la superficie terrestre. El evento actual alcanzó un nivel de radiación 4 sobre 5, lo que lo ubica entre los más intensos registrados.
Estos fenómenos forman parte del ciclo solar, que dura unos 11 años y alterna etapas de baja y alta actividad. En los períodos de máximo solar aumentan las explosiones y, con ellas, la probabilidad de nuevas tormentas.
Los efectos de una tormenta solar
En el espacio, los astronautas pueden quedar más expuestos a la radiación, por lo que se trasladan a zonas más protegidas dentro de las naves o estaciones.

En la Tierra, el mayor impacto es tecnológico: pueden fallar señales de GPS, comunicaciones y sistemas satelitales, sobre todo en vuelos cercanos a los polos. También, pueden producirse sobrecargas en redes eléctricas, lo que obliga a realizar cortes preventivos.
En 2003, las llamadas “tormentas solares de Halloween” causaron apagones en Suecia y daños eléctricos en Sudáfrica. Más recientemente, en 2024, una tormenta geomagnética afectó equipos agrícolas que dependen del GPS.


















