Tchoukball: el deporte inclusivo con un fuerte enfoque pedagógico.
Tchoukball: el deporte inclusivo con un fuerte enfoque pedagógico. Foto: Wikipedia.

En un mundo donde la competencia suele confundirse con agresión, el tchoukball propone otra manera de jugar: sin contacto físico, sin choques y sin violencia.

Se trata de un deporte inclusivo y pacífico, con un fuerte enfoque pedagógico, pensado para que puedan participar personas de todas las edades y capacidades: niños, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad.

El tchoukball propone otra manera de jugar: sin contacto físico, sin choques y sin violencia. Foto: Wikipedia.

Su esencia se encuentra en la cooperación antes que en la confrontación. En lugar de bloquear o interrumpir al rival, el tchoukball promueve el respeto mutuo y trabajo en equipo bajo el principio de la “inclusión en la diversidad”.

La UNESCO lo reconoció como “deporte para la paz y la fraternidad”.

El tchoukball fue creado por el médico suizo Hermann Brandt, preocupado por la creciente violencia en el deporte.

La esencia del tchoukball se encuentra en la cooperación antes que en la confrontación. Foto: Wikipedia.

Brandt diseñó un juego donde no existe el contacto ni la obstrucción de las acciones del adversario, priorizando el desarrollo de las habilidades motrices y la participación plena de todos los jugadores.

Para lograrlo, combinó elementos del handball (la pelota y los pases), vóley (hasta tres pases por equipo) y squash (el rebote), junto con reglas que garantizan un juego justo, dinámico y agradable.

Los puntos claves del reglamento del tchoukball

Pelota de Tchoukball, el deporte que fomenta la inclusión social. Foto: Wikipedia.
  • Una cancha de piso liso (parquet, baldosa, césped, arena) de 27 × 16 metros o adaptada de playa (21 × 12 metros).
  • Un cuadro de rebote en cada extremo, que consiste en una estructura de un metro cuadrado con una red tensada por sogas elásticas, donde rebota la pelota al ser lanzada.
  • Los equipos pueden anotar en ambos lados del campo donde se ubican los cuadros de rebote, rodeados de una zona prohibida de tres metros de radio.
  • El juego se inicia cuando un jugador, ubicado al lado del cuadro de rebote, realiza el saque hacia otro compañero ubicado en cualquier lugar de la cancha.
  • Se pueden hacer hasta tres pases con la mano, y luego lanzar la pelota hacia el aparato de rebote.
  • Ahí entra en juego el equipo defensor, quien tiene que tomar la pelota de aire antes de que caiga al piso, en cuyo caso otorga un punto al equipo atacante.
  • Al recibir la pelota de aire de un rebote, el equipo defensor se transforma en atacante.
  • En ningún caso se puede bloquear al jugador que intenta pasar, recibir o lanzar la pelota. El adversario solo tiene que tomar la pelota de aire en el rebote, para evitar el gol.
  • Se prohíbe: caminar más de tres pasos con pelota en mano, retener la pelota más de 3 segundos y picar la pelota en el piso.

La llegada del tchoukball a la Argentina

El tchoukball llegó a la Argentina en 1986 desde Tramandaí, una ciudad del sur de Brasil, de la mano del profesor Jorge Mayer.

Luego su difusión, continuó gracias al trabajo de figuras clave como John Andrews, amigo personal de Brandt; Mauricio Irbauch; y el profesor Miguel Ángel Pérez, fundador de la Asociación Tchoukball Argentino en Concordia, quien impulsó su crecimiento mediante capacitaciones, eventos y federaciones locales.

Selección Argentina de Pelota de Tchoukball (2014). Foto: Wikipedia.

Hoy el tchoukball se juega en más de 100 países de todos los continentes. En Argentina, Entre Ríos es una de las provincias con mayor desarrollo, con sedes activas en Chajarí, Concordia, Federal y Villaguay, además de Mocoretá (Corrientes).

En Buenos Aires, aunque su expansión aún es incipiente, ya hay docentes que lo incorporan en escuelas y existe un gran potencial de crecimiento. Allí, Irbauch suele organizar encuentros en espacios públicos como el Parque Las Heras y la zona de Avenida del Libertador y Austria, además de ofrecer clases demostrativas gratuitas a instituciones y personas interesadas.

Las ventajas de jugar o practicar tchoukball

Una de sus grandes ventajas es que puede practicarse en espacios cerrados o al aire libre, sobre cualquier tipo de superficie. Y lo único que se necesita para empezar es ganas de aprender algo distinto.

Como toda actividad aeróbica, el tchoukball mejora la velocidad, resistencia, precisión y coordinación, pero además fortalece valores clave: el respeto, la cooperación e integración social porque en el tchoukball no gana el que más choca, sino el que mejor juega en equipo.