Barcelona le ganó el clásico al Real Madrid y se consagró campeón de la Liga española
Fue 2-0 en el Camp Nou gracias a los goles de Marcus Rashford y Ferrán Torres. De esta manera, el equipo culé consiguió su vigésimo noveno título de Liga.
El Barcelona conquistó este domingo su vigésimo noveno título de Liga tras imponerse 2-0 ante el Real Madrid en el Camp Nou, en un clásico que el equipo azulgrana encarriló en el primer tiempo con los goles de Marcus Rashford, de tiro libre, y Ferran Torres.
En el segundo tiempo, el resultado ya no se movió y el conjunto catalán, que reeditó el título conseguido en la temporada pasada, gritó campeón por primera vez en su historia en un duelo contra el eterno rival.
A los 9 minutos, Rashford, que hoy cubría la ausencia del lesionado Lamine Yamal en el extremo derecho, hizo el 1-0 con un golazo de tiro libre imposible para Courtois, quien reaparecía tras mes y medio sin jugar por una lesión muscular.
Diez minutos después, el cuadro catalán firmaba el segundo en otra obra de arte. La jugada la empezaba Fermín, quien habilitaba a Dani Olmo en el área para que este dejara la pelota a Ferran Torres, que fusiló al arquero belga.
El clásico prácticamente empezaba y el Barça ya acariciaba LaLiga. Hasta entonces, el Madrid había exhibido desajustes importantes en la presión y una falta de recursos alarmante para salir con la pelota desde el fondo.
Pero al conjunto blanco le bastaban un par de contras para poner en jaque la defensa azulgrana. En el primero, Asencio enviaba un pelotazo para Gonzalo, que controlaba tras ganarle la espalda a Cubarsí y Gerard Martín antes de desperdiciar su mano a mano contra Joan García.
El siguiente, que sucedió inmediatamente después, fue un pase de Bellingham que cortó Eric García evitando que Vinicius rematara a placer en el segundo palo.
Rashford tuvo el tercero antes de llegar al descanso, en ambos casos se encontró con la manopla de Courtois para enviar el balón a corner.
No cambió mucho el guion en el segundo tiempo, aunque el partido se mostró mucho más trabado. Aún así, el fútbol del Barça siguió asomando de cara al arco rival rival.
Antes de la hora, Ferran pudo terminar de sentenciar el partido, pero Courtois, esta vez con la pierna, de nuevo lo evitó. Y el árbitro anulaba, poco después, un gol de Bellingham por fuera de juego.
Sin Mbappé ni Valverde en el terreno de juego y con Vinicius desconectado del partido, la lucidez ofensiva visitante casi siempre la ponía Brahim, pero el hispano-marroquí estuvo prácticamente solo debido a la falta de continuidad de sus compañeros.
El último cuarto de hora fue una fiesta azulgrana, con el Madrid impotente, sin signo alguno de rebeldía, y el Barça dispuesto a hacer aun más sangre ante el eterno rival.














