Dólar y cepo: Carlos Melconian advirtió sobre contradicciones en la política cambiaria del Gobierno
El economista cuestionó la estrategia del gobierno de Javier Milei y analizó el valor actual del dólar. Qué dijo.

El economista Carlos Melconian volvió a cuestionar la estrategia cambiaria de la Argentina al analizar el valor actual del dólar y señalar contradicciones en la política del mercado de cambios. En declaraciones a Radio Splendid, el expresidente del Banco Nación sostuvo que aunque el tipo de cambio vigente hoy ronda los niveles oficiales que maneja el Gobierno, no responde a una dinámica de oferta y demanda genuina y limita la competitividad y acumulación de reservas del país.
Melconian planteó que “todavía es bien archiconocido que continúan las restricciones cruzadas en materia de cepo”, lo que implica que las políticas de control cambiario se mantienen vigentes pese a discursos de apertura. Para el economista, esta situación dificulta la transparencia en la formación del precio del dólar.
Sobre lo que considera el “valor real” que debería tener el tipo de cambio para equilibrar la economía, Melconian explicó que los $800 del inicio de la gestión, ajustados por inflación acumulada, equivaldrían hoy a un rango más alto: “Entre $1.700 y $1.800”. Este nivel, a su juicio, permitiría que la economía pueda comprar dólares genuinos y acumular reservas sin depender tanto del endeudamiento externo.

El economista subrayó que la falta de un “price discovery” -un mecanismo claro de formación del precio de la divisa- limita la capacidad del mercado para reflejar verdaderamente oferta y demanda. “Las bandas son irrelevantes”, indicó Melconian, quien insistió en que el mercado cambiario sigue operando bajo restricciones, lo que a su entender, impide que el tipo de cambio sea libre en sentido pleno.
Melconian también destacó que algunas tensiones en la economía actual se explican por la persistencia de restricciones cambiarias y la falta de mecanismos claros de apertura. Bajo su óptica, la política oficial muestra “contradicciones” cuando por un lado se promueven medidas de apertura en el sector real de la economía, pero por otro se mantienen pasos restrictivos en el mercado de cambios.
Para el economista, uno de los desafíos centrales del 2026 será consolidar un régimen cambiario que logre mayor competitividad y transparencia, lo que incluye, según su diagnóstico, avanzar hacia un tipo de cambio que responda mejor a las variables reales de la economía y no dependa tanto de esquemas de control. "Tiene que eludir lo que en otros gobiernos fue el síndrome del tercer año. Y va a ir definiendo el perfil de su gobierno, a dónde quiere llegar. Es un año importante, porque el año que viene es electoral“, sostuvo.

















