Reforma laboral y ANSES: qué pasará con las jubilaciones si Diputados aprueba el proyecto
El texto aprobado en la Cámara Alta dispone que que el pago de los empleadores al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) (del 1% de las remuneraciones en grandes empresas y del 2,5% para las PyMes) se descontaría de las contribuciones para la seguridad social. Todos los detalles.

El proyecto de reforma laboral, que ya obtuvo media sanción en el Senado y que será tratado en Diputados, abre el interrogante sobre qué pasará con las jubilaciones en caso de ser aprobado, con el foco puesto en una posible rebaja en la contribución destinada a financiar las prestaciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
El texto aprobado en la Cámara Alta dispone que que el pago de los empleadores al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) (del 1% de las remuneraciones en grandes empresas y del 2,5% para las PyMes) se descontaría de las contribuciones para la seguridad social.

Si bien el mecanismo podría ponerse en marcha en junio, el Gobierno lo postergaría unos seis meses. Además, buscaría establecer que las alícuotas suban hasta 1,5% y 3%, según la empresa.
Qué va a pasar con las jubilaciones y las asignaciones si se aprueba la reforma laboral
Cabe recordar que esta reducción de las cargas no provocaría una caída en los ingresos jubilatorios ni tampoco de otras prestaciones que se cobran mensualmente, como pueden ser las asignaciones por hijo.
En esa línea, no se prevén modificaciones ni en el cálculo de los haberes iniciales de quienes se jubilan, ni a la movilidad posterior de esos ingresos.
En contrapartida, los recursos que no le lleguen a la ANSES por efecto de estos recortes le deberán llegar desde otras fuentes, las cuales hoy ya son utilizadas para los pagos de la seguridad social.
Igualmente, es importante señalar que el gasto provisional podría achicarse este 2026 debido a una menor cantidad de nuevos jubilados, producto de que ya no rige la principal moratoria por la cual en los últimos años se otorgó la mayoría de las prestaciones.

Es que el sistema previsto por la Ley 27.705 para quienes estaban en edad jubilatoria y no habían reunido los 30 años de aportes mínimos perdió vigencia en marzo pasado del año pasado.
Las prestaciones pagadas por la ANSES provienen de tres fuentes de financiamiento: los aportes y contribuciones (de empleados y empleadores y de monotributistas y autónomos), parte de la recaudación de tributos con asignación específica y las asignaciones del Tesoro para cubrir el déficit del sistema.
De esta manera, si se aprueba la rebaja de las contribuciones y se pusiera en marcha el FAL, tendería a ampliarse la participación del Tesoro en el financiamiento, es decir, el Estado debería enviar a la ANSES más fondos provenientes de impuestos.



















