Se profundiza la crisis láctea en Santa Fe: una planta dejó de pagar sueldos y se encienden las alarmas por 80 puestos laborales
La crisis láctea vuelve a golpear con fuerza en Santa Fe: Sudamericana de Lácteos dejó de pagar sueldos, paralizó la producción y 80 trabajadores enfrentan un futuro incierto en plena caída del sector.

Los problemas financieros quedaron expuestos en los registros del Banco Central: Sudamericana de Lácteos llegó a acumular 36 cheques rechazados por casi $189 millones, un indicador clave del deterioro financiero. Aunque la empresa logró cubrir más del 90% de esos documentos, en febrero volvieron a registrarse rechazos por al menos $12 millones, todos por falta de fondos.
A esto se suma un agravante: la producción está completamente paralizada desde hace dos semanas debido a la falta de materia prima. Los trabajadores sostienen que durante 2025 los pagos ya venían fragmentándose —en cuotas semanales o divididos en varias partes— hasta que, en 2026, directamente dejaron de cobrar.

Santa Fe activa el mecanismo de “recuperación de empresas”
Frente al crítico escenario, las autoridades comunales evalúan aplicar la ley santafesina de “recuperación de empresas”, vigente desde 2017. Esta norma permite que fábricas en crisis puedan reorganizarse y continuar operando bajo gestión cooperativa de los trabajadores. González aseguró que el propietario actual estaría dispuesto a avanzar en esa alternativa.
Los trabajadores ya comenzaron a recibir asesoramiento legal para analizar esta posibilidad, que se presenta como uno de los pocos caminos viables para sostener la actividad productiva y preservar los 80 empleos.
Una crisis que refleja el colapso de la industria láctea santafesina
El caso de Sudamericana de Lácteos no es aislado. Empresas como Verónica, ARSA y La Suipachense atraviesan situaciones similares, en un contexto provincial donde la producción láctea cayó un 10,3% en enero de 2026, según la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).
A nivel macro, el sector enfrenta una combinación letal:
- Caída del consumo,
- Aumento de costos financieros,
- Competencia de importados,
- Problemas de cadena de pagos,
- Recesión industrial generalizada.
Según DataClave, entre 2023 y 2026 cerraron 310 empresas y se perdieron 8.200 empleos en la industria láctea santafesina, un impacto que muestra la magnitud del derrumbe productivo.

Un futuro incierto, pero con una posible salida
Mientras tanto, la comunidad de Díaz observa con preocupación el avance de la crisis. Para los vecinos, la continuidad de la planta no solo representa el sostén de las familias trabajadoras, sino la supervivencia económica del pueblo.
Si no aparece un inversor dispuesto a inyectar capital, la alternativa cooperativa podría transformarse en la vía para mantener la actividad y evitar el cierre definitivo de una empresa clave para la región.


















