Aumenta el transporte público
Aumenta el transporte público Foto: NA

Moverse por el Área Metropolitana de Buenos Aires volverá a ser más caro desde el 1° de junio de 2026. Los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires oficializaron una nueva actualización en las tarifas del transporte público, que impactará de lleno en el valor de los colectivos y también en el subte porteño. Como resultado, el boleto mínimo en territorio bonaerense pasará la barrera de los $1.000, mientras que en la Ciudad el pasaje base se ubicará cerca de los $800.

El nuevo ajuste responde al esquema de actualización automática que ambas jurisdicciones vienen aplicando sobre sus cuadros tarifarios. Para esta suba se tomó como referencia la inflación de abril, que fue de 2,6% a nivel nacional, mientras que en el Gran Buenos Aires se ubicó en 2,8%; a esos valores se les suma un adicional de 2 puntos porcentuales, lo que explica las subas de 4,6% en CABA y 4,8% en PBA. En el caso de la provincia de Buenos Aires, el aumento alcanzará a las líneas provinciales y municipales que circulan en el territorio bonaerense. Con la SUBE registrada, el nuevo cuadro tarifario quedará así: el boleto de 0 a 3 kilómetros subirá de $968,57 a $1.015,61; el tramo de 3 a 6 kilómetros pasará a $1.142,55; el de 6 a 12 kilómetros costará $1.269,50; los viajes de 12 a 27 kilómetros tendrán un valor de $1.523,40; y los recorridos de más de 27 kilómetros llegarán a $1.791,02.

Viajar en transporte público con la SUBE Foto: enelsubte

Para quienes viajan dentro de la Ciudad de Buenos Aires, también habrá un nuevo incremento en los colectivos que operan exclusivamente en jurisdicción porteña. A partir de junio, el boleto mínimo de hasta 3 kilómetros pasará de $753,74 a $788,28. A su vez, el tramo de 3 a 6 kilómetros costará $875,90, el de 6 a 12 kilómetros se ubicará en $943,37 y el recorrido de 12 a 27 kilómetros llegará a $1.010,90, siempre para usuarios con SUBE nominalizada.

Aumenta también el subte: así quedan los valores en junio

El subte tampoco quedará afuera del ajuste. Desde el mismo 1° de junio, el pasaje pasará de $1.490 a $1.558 para quienes tengan la tarjeta registrada. En paralelo, el valor para quienes no tengan la SUBE nominalizada será notablemente más alto y quedará en $2.477,22 por viaje. El esquema mantiene, además, el sistema de descuentos para pasajeros frecuentes y los beneficios por combinación dentro de la red de transporte.

La suba llega en un contexto en el que el transporte ya venía acumulando fuertes aumentos. Distintos reportes publicados tras la oficialización señalan que, con esta nueva actualización, los boletos de colectivo ya suman en lo que va del año un incremento de 54,24% en la provincia de Buenos Aires y de 32,81% en la Ciudad, muy por encima de la inflación acumulada de 12,3% en el primer cuatrimestre de 2026.

Cronograma especial de la línea D de subtes por los shows de AC/DC. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

Ese dato explica por qué el impacto no pasa inadvertido entre trabajadores, estudiantes y usuarios habituales del AMBA. En muchas economías familiares, el gasto en transporte ya se convirtió en una de las partidas más sensibles del mes, sobre todo para quienes deben combinar varios medios para llegar al trabajo o al lugar de estudio. El problema se acentúa en trayectos largos, donde el aumento deja de sentirse sólo en el “boleto mínimo” y empieza a pegar de lleno en el presupuesto cotidiano.

¿Qué pasa con las otras líneas de colectivo?

Conviene aclarar, además, que este ajuste se aplica a las tarifas bajo jurisdicción de CABA y PBA, mientras que las líneas de jurisdicción nacional vienen siguiendo un cronograma distinto. Esos colectivos ya habían iniciado una actualización propia desde el 18 de mayo, con un boleto mínimo de $714, y tienen prevista otra suba para el 15 de junio, cuando el pasaje base trepará a $728,28.

Con este panorama, junio arrancará con un nuevo golpe para el bolsillo de quienes dependen del transporte público todos los días. La recomendación para reducir el impacto es mantener la SUBE registrada, ya que eso permite acceder a tarifas más bajas, a la Tarifa Social en caso de corresponder y a los beneficios de Red SUBE y descuentos por frecuencia en el subte. En un escenario de ajustes mensuales, esas diferencias empiezan a ser cada vez más importantes en el gasto de cada semana.