Como las de panadería: el tip infalible para que las bolas de fraile salgan esponjosas y ricas
Se trata de un truco para hacer esta factura en casa y que quede perfecta. Se trata del acompañamiento favorito para un mate o un café.

Las bolas de fraile son una de las facturas más elegidas por los argentinos, no solamente por su crujiente masa con azúcar y dulce de leche, sino porque además son un gran acompañamiento para una tarde de mates y merienda.
Y aunque parece una receta simple, lo cierto es que la clave para lograr una textura suave por dentro y crocante por fuera está en el aceite: ni demasiado caliente, ni demasiado frío. De esta forma, las bolas de fraile no saldrán muy pesadas ni aplastadas.

Además, otro tip infalible es tener un recipiente apto para escurrir bien la masa, ya que de otro lado podría absorber demasiado aceite y quedar apelmazado. ¿Cuál es la mejor receta para hacerlas en casa?
Receta de Bola de Fraile
Ingredientes
- 500 g de harina 0000
- 25 g de levadura fresca (o 10 g de levadura seca)
- 75 g de azúcar
- 1 huevo
- 50 g de manteca (a temperatura ambiente)
- 250 ml de leche tibia
- 1 cucharadita de sal
- Ralladura de limón o esencia de vainilla (opcional)
- Aceite para freír
- Azúcar para espolvorear
- Dulce de leche o crema pastelera (para rellenar)
Preparación
En un bowl pequeño, disolvé la levadura con una cucharada de azúcar y un poco de leche tibia. Dejá reposar 10-15 minutos hasta que espume. Mientras, en otro recipiente, colocá la harina, el azúcar, la sal, el huevo, la manteca, el resto de la leche tibia y la levadura activada. Agregá ralladura de limón o esencia si querés.

Amasá hasta lograr una masa suave y elástica (unos 10 minutos a mano o 5 en batidora). Si está muy pegajosa, agregá un poco más de harina. Tapá el bowl con un paño y dejá leudar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
Dividí la masa en porciones del tamaño de una pelota de golf. Formá bolitas bien redondas y colocalas sobre una bandeja con papel enharinado. Luego, dejá que las bolas se leven nuevamente durante unos 30-40 minutos, tapadas.
Calentá aceite en una olla (no muy caliente, alrededor de 160–170°C). Freí las bolas de a pocas por vez, girándolas para que se doren parejo. Tardan 2-3 minutos por lado.
Luego, retirá y dejalas reposar sobre papel absorbente y aún tibias, pasalas por azúcar para que se pegue el caramelo mucho mejor. Dejá enfriarlas un poco y luego hacé un corte con un cuchillo y rellená de dulce de leche usando una manga pastelera.















