Por Lucía M. Gómez

Los pastelitos de dulce de leche son uno de los clásicos más tentadores de la cocina argentina y una opción ideal para disfrutar en días patrios junto a unos mates o un rico café con leche. Con su masa crocante y hojaldrada, y un relleno cremoso y dulce, se convierten en una receta perfecta para preparar en casa de manera simple y rápida.
Aunque suelen estar presentes en fechas patrias y reuniones familiares, estos pastelitos también son una gran alternativa para una merienda especial de fin de semana. Además, se pueden hacer con pocos ingredientes y lograr un resultado bien casero, dorado y lleno de sabor.
El secreto para que queden irresistibles está en la fritura: una cocción adecuada permite que las capas de masa se abran y formen esa textura inflada y crocante tan característica. Con un toque de almíbar o azúcar por encima, quedan listos para disfrutar recién hechos.

Para realizar un almíbar rápido, se debe mezclar 1 taza de azúcar, 1/2 taza de agua, esencia de vainilla o ralladura de limón y llevar a hervor por 5 minutos. Luego, pincelar los pastelitos apenas salen del aceite.
Por otro lado, el secreto también está en freírlos primero a temperatura media y, al final, subir el fuego unos segundos para que las capas se separen y queden bien hojaldradas.