Parque de la Ciudad: tras 23 años cerrada, buscan recuperar la Torre Espacial con una obra de $3.500 millones
El Gobierno porteño lanzó una licitación para instalar elevadores de alta velocidad y reemplazar los equipos originales de los años 80. Los nuevos sistemas permitirán realizar tareas de mantenimiento en la estructura y en las antenas que coronan la torre.

En el sur de la Ciudad de Buenos Aires, una inconfundible silueta vuelve a insinuar movimiento después de décadas de abandono y promesas incumplidas. La Torre Espacial, también conocida como Torre de Interama, que alguna vez fue el mirador más alto de Latinoamérica y símbolo del ambicioso parque de diversiones Parque de la Ciudad. Hoy, 23 años después de haber dejado de funcionar para el público, vuelve a escena con un nuevo intento de recuperación.
Aunque uno de sus ascensores aún funciona, la experiencia para visitantes quedó en el pasado. Sin embargo, el Gobierno porteño acaba de lanzar una licitación para instalar elevadores de alta velocidad, reemplazar los equipos originales de los años 80 y realizar obras estructurales clave. El presupuesto estimado asciende a $3.500 millones y contempla también la revisión de los tensores que sostienen la torre, así como estudios sobre su base de hormigón armado, afectada por fisuras y corrosión.

El objetivo inmediato no es turístico: los nuevos sistemas permitirán realizar tareas de mantenimiento en la estructura y en las antenas que coronan la torre. Pero la posibilidad de reabrir el mirador queda latente. “Después de 50 años, la modernización busca devolverle su brillo vanguardista”, afirmó el ministro Pablo Bereciartua, quien impulsa el proyecto. La apertura de sobres está prevista para el 6 de mayo.
Licitación y obras: qué se hará para recuperar la Torre Espacial
La historia de la torre es también la de un sueño inconcluso. Nacida en el marco de Interama, el “Disney porteño” ideado durante la dictadura de Osvaldo Cacciatore, fue inaugurada en 1985 y alcanzó los 220 metros de altura (228 con antenas), lo que la convirtió durante décadas en la estructura más alta del país, hasta que la Alvear Tower la superó en 2019.

Fabricada por la firma austríaca Waagner-Biro y montada entre 1980 y 1982, la torre se erige sobre un basamento subterráneo de 30 metros con pilotes de hormigón armado. Su plataforma más alta, a 176 metros, ofrecía vistas únicas del área metropolitana, mientras que los niveles inferiores (a 125 y 120 metros) alimentaron mitos urbanos, como el de una supuesta confitería giratoria que nunca existió en los planos originales.
Del Interama al patrimonio cultural: la historia detrás del gigante de acero
Hoy, del antiguo parque solo sobreviven espacios verdes, edificios reciclados y una montaña rusa oxidada que resiste al tiempo. En cambio, la torre sigue en pie no solo por su imponente ingeniería, sino también por su valor simbólico: fue declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad, lo que evitó su desmantelamiento.

Entre la expectativa y nostalgia, la Torre Espacial vuelve a ser noticia. Y aunque todavía no hay certezas sobre su reapertura al público, su recuperación técnica podría ser el primer paso para que Buenos Aires recupere uno de sus íconos más singulares, una espada futurista clavada en la tierra que, quizás, aún tenga historias por contar.

















