"Esta mañana, 11 miembros del grupo terrorista (Yundalá) que participaron en actos terrorista en la provincia y también en enfrentamientos con las fuerzas del orden, que mataron a inocentes, fueron ahorcados en la cárcel de Zahedán", declaró Ebrahim Hamidi, jefe de la justicia de la provincia de Sistán Baluchistán.

"Todas estas personas fueron condenadas a muerte como 'corruptores en la Tierra y guerra contra Dios' al luchar contra el régimen sagrado de la República Islámica", añadió.

El grupo sunita Yundalá se atribuyó varios atentados en diez años. El último dejó 39 muertos el pasado 15 de diciembre en Chabahar.