"Proteger como Bien Cultural esta monumental obra arquitectónica es un verdadero orgullo como porteños. Esta Torre Espacial es única en Sudamérica y fue edificada con una solidez técnica y de excelencia, que la convirtieron, a treinta años de su construcción, en un verdadero símbolo de desarrollo urbano de la zona sur de nuestra Ciudad", manifestó Campos.

La declaración de Bien Cultural está basada -según señalaron los fundamentos del proyecto- en algunas de las características puntuales de la torre, como por ejemplo que "es el edificio-mirador más alto de la Ciudad, es la torre más alta en su tipo en toda América Latina y es el Mirador emplazado en un parque de diversiones más alto del mundo".