Cómo fue “Resolución Absoluta”, la misión militar de EEUU que capturó a Nicolás Maduro en Venezuela: el paso a paso del operativo encubierto
La operación encubierta de las fuerzas militares de Estados Unidos fue monitoreada por el presidente Donald Trump hasta capturar a Nicolás Maduro y a su esposa Ciia Flores. Cómo fue la misión “Resolución Absoluta” que azotó al mundo entero.
El gobierno de Estados Unidos confirmó que la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, se concretó en el marco de una acción militar denominada “Operación Resolución Absoluta”, ejecutada en Caracas durante la madrugada del 3 de enero de 2026. El jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, general Dan Caine, detalló que el operativo fue el resultado de meses de planificación y ensayos altamente coordinados entre distintas ramas de las fuerzas estadounidenses y agencias de inteligencia.
Según lo expuesto por Caine, la operación implicó el despliegue de más de 150 aeronaves provenientes de unas 20 bases alrededor del hemisferio occidental, incluyendo cazas F-35, F-22 y F-18, aviones de alerta temprana, bombardeos estratégicos y unidades de apoyo. El componente aéreo fue clave para neutralizar los sistemas de defensa aérea de Venezuela y asegurar un corredor seguro para la entrada de helicópteros que transportaban las fuerzas de extracción.
La misión comenzó con el despegue masivo de aeronaves y la introducción en el espacio aéreo venezolano bajo el factor sorpresa, con el objetivo de aislar la zona objetivo en la capital. Las fuerzas conjuntas se trasladaron hacia el complejo donde se encontraba Maduro en Caracas alrededor de las 02:01 (hora local), momento en que se procedió a aislar el área y garantizar la seguridad de las tropas mientras se efectuaba la captura de los acusados.
Durante el desarrollo de la operación, las autoridades estadounidenses confirmaron que al menos un helicóptero fue impactado por fuego enemigo, aunque no se registraron víctimas fatales entre el personal estadounidense y las aeronaves pudieron regresar a sus bases sin mayores complicaciones. Posteriormente, tanto Maduro como su esposa quedaron bajo custodia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y fueron trasladados a bordo del buque USS Iwo Jima, con destino final a Nueva York, donde enfrentarán cargos vinculados a narcotráfico y terrorismo.
La operación fue caratulada oficialmente como una misión “discreta y precisa” que solo las capacidades militares y de inteligencia de Estados Unidos podían ejecutar de forma exitosa. En conferencia de prensa, Caine subrayó el carácter complejo de la operación, que requirió una integración sin precedentes entre fuerzas armadas, servicios de inteligencia y apoyo logístico para alcanzar el objetivo sin bajas propias.
Tras la captura, el presidente estadounidense Donald Trump destacó la eficacia de la misión en sus redes sociales y discursos públicos. El anuncio de la captura de Maduro y Flores generó reacciones internacionales amplias, con apoyo de algunos gobiernos y fuertes críticas de otros, particularmente en la región, que consideran la operación como una violación a la soberanía venezolana. En Estados Unidos, autoridades adelantaron que la acción responde a esfuerzos por combatir actividades criminales transnacionales atribuidas al régimen de Maduro.












