Así se llevaron al líder venezolano.
Así se llevaron al líder venezolano. Foto: Cuenta de Truth de Donald Trump

Hay controversia aún alrededor de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Estados Unidos. Un testimonio extraoficial de un guardia venezolano revela detalles impactantes sobre la operación militar que aprobó Donald Trump.

En los últimos días crecieron las versiones que indican que se utilizó un armamento de tecnología no identificada que causó pánico e incapacitó a los guardias del líder del régimen.

La misión, ejecutada el 3 de enero de 2026 e involucrando a más de 150 aeronaves, habría empleado un dispositivo sónico o de energía dirigida que dejó a soldados sangrando y vomitando.

La captura del mandatario venezolano fue el resultado de una acción militar masiva. De acuerdo con datos recabados por The New York Post, la operación incluyó drones de reconocimiento, jets de guerra y ocho helicópteros que insertaron a aproximadamente 20 soldados estadounidenses en la zona objetivo.

El testimonio que podría dar más detalles sobre la captura de Nicolás Maduro

El relato, atribuido a un guardia presente en el cuartel asaltado, describe un colapso tecnológico inmediato. “Cuando comenzó el ataque, los sistemas de radar venezolanos fallaron repentinamente sin explicación”, señaló el testigo. Ante la aparición de drones y helicópteros, la defensa se vio superada por el avance tecnológico de los soldados de Estados Unidos. Sin embargo, el elemento más aterrador fue un arma nunca antes vista. El guardia narró que “se lanzó algo que parecía como una onda sonora muy intensa”.

La descripción de los efectos es gráfica y sugiere el uso de tecnología letal no convencional. “Varios soldados empezaron a sangrar por la nariz, vomitar sangre y quedaron incapacitados en el suelo, sin poder moverse o ponerse de pie”, afirmó el testigo. Él mismo comparó la sensación con que “su cabeza explotara desde dentro”. En su evaluación, la disparidad fue absoluta: “Los venezolanos no tenían posibilidad de competir contra esta tecnología”.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, escoltado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) este sábado, en Nueva York (Estados Unidos). Foto: EFE

¿Armas sónicas o de energía dirigida?

Expertos y medios, citando la descripción del guardia, especulan con el posible uso de armas sónicas o de energía dirigida. Esta tecnología, investigada por militares en varios países, emplea ondas sonoras de alta intensidad o energía focalizada para aturdir, desorientar o incapacitar a objetivos humanos sin necesidad de munición convencional. La narración de sangrado nasal y colapso físico coincide con los efectos teóricos de dichos dispositivos, aunque su uso operativo a esta escala no había sido documentado previamente de manera tan explícita.

Esta nueva versión transforma una operación militar en un hito que probablemente redefinirá los debates sobre el futuro de la guerra y las armas no letales. La captura de Maduro no solo marca un punto de inflexión político, sino que deja al descubierto un salto tecnológico cuyas implicaciones estratégicas resonarán en todas las fuerzas armadas del mundo.