El portaaviones Shandong, de China.
El portaaviones Shandong, de China. Foto: Li Tang/VCG via Reuters Connect

Según el informe Global Firepower, China posee la mayor fuerza naval del mundo por número de embarcaciones (754), superando a Estados Unidos y Rusia, con una estrategia enfocada en volumen y modernización. Uno de los aspectos más importantes de la Armada del Ejército Popular de Liberación son sus tres portaaviones, dado que aumentan significativamente su proyección naval en el Pacífico.

Liaoning -el primer portaaviones de China, usado principalmente para entrenamiento de tripulaciones-, Shandong -el portaaviones que inauguró la fabricación nacional- y Fujian -el más moderno, con catapultas electromagnéticas que permiten lanzar aviones más cargados, aumentando su poder de fuego y alcance- son tres embarcaciones que despiertan mucha envidia en las demás fuerzas navales alrededor del mundo.

Portaviones Fujian de China. Video: REUTERS

Cómo es Liaoning, el primer portaaviones de China

El Liaoning (CV-16) es el primer portaaviones operativo de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China y marcó el inicio formal de su capacidad aeronaval. De construcción soviética, es un buque de propulsión convencional, diseñado bajo el sistema STOBAR, que combina despegues cortos mediante una rampa tipo ski-jump con aterrizajes asistidos por cables. Esta configuración limita el peso con el que pueden despegar los aviones, pero resulta clave para el entrenamiento y la consolidación de capacidades operativas.

El Liaoning posee una eslora de aproximadamente 304 metros y un desplazamiento que ronda entre 60.000 y 66.000 toneladas a plena carga. Puede alcanzar velocidades cercanas a los 29 nudos (unos 55 km/h), lo que le permite integrarse con grupos de escolta compuestos por destructores y fragatas. Su autonomía es inferior a la de los portaaviones nucleares, por lo que requiere apoyo logístico frecuente en operaciones prolongadas.

Poortaviones Liaoning, China.
Poortaviones Liaoning, China.

En total, el buque puede operar alrededor de 36 a 40 aeronaves, aunque en la práctica el número suele ser menor según la misión. En materia defensiva, el portaaviones cuenta con sistemas de corto alcance como los CIWS Type 1130 y misiles antiaéreos HQ-10, diseñados para enfrentar amenazas cercanas. Sin embargo, su protección principal depende del grupo de batalla que lo acompaña, encargado de la defensa aérea, antisubmarina y antibuque en capas más amplias.

Desde el punto de vista estratégico, el Liaoning no está concebido como un portaaviones de combate pleno, sino como una plataforma de entrenamiento y experimentación. Su verdadero valor radica en haber permitido a China formar pilotos navales, desarrollar doctrina operativa y sentar las bases para portaaviones más avanzados, como el Shandong y el Fujian, consolidando así su proyección naval en aguas regionales y más allá.

El Shandong, primer portaaviones construido en China

El Shandong (CV-17) es el segundo portaaviones de la Armada china y el primero construido íntegramente en el país, lo que lo convierte en un paso clave en la consolidación de la industria naval militar del país. Entró en servicio en 2019 y representa una evolución directa del Liaoning, aunque con mejoras en diseño, operación y habitabilidad.

Al igual que su predecesor, el Shandong es un portaaviones de propulsión convencional y utiliza el sistema STOBAR, con rampa tipo ski-jump para el despegue de aeronaves y cables de frenado para el aterrizaje. Si bien esta configuración sigue limitando la carga máxima de los aviones, China optimizó la cubierta y los espacios internos para mejorar el ritmo de operaciones aéreas.

El portaavión Shandong de China. Foto: Reuters.
El portaavión Shandong de China. Foto: Reuters.

En términos de dimensiones, el Shandong posee una eslora cercana a los 315 metros y un desplazamiento estimado de unas 70.000 toneladas a plena carga, ligeramente superior al del Liaoning. Su planta propulsora le permite alcanzar velocidades próximas a los 30 nudos, con una autonomía adecuada para operaciones regionales, aunque dependiente del reabastecimiento logístico.

Gracias a un diseño más eficiente, el Shandong puede operar un mayor número de aeronaves, estimado entre 40 y 44, y mantener un ritmo de salidas superior al del Liaoning. En materia defensiva, el portaaviones cuenta con sistemas CIWS Type 1130 y misiles antiaéreos HQ-10, destinados a la protección de corto alcance frente a misiles y aeronaves enemigas. No obstante, al igual que otros portaaviones, su supervivencia depende principalmente del grupo de escolta, integrado por destructores, fragatas y buques de apoyo.

Desde el punto de vista estratégico, el Shandong ya no cumple solo un rol de entrenamiento, sino que está concebido como un portaaviones plenamente operativo, apto para misiones de disuasión, patrulla y proyección de poder. Su incorporación fortaleció la presencia naval china en el Mar de China Meridional y el Pacífico occidental, y sirvió como puente tecnológico hacia el portaaviones Fujian.

El Fujian, portaaviones más moderno de China

El Fujian (CV-18) es el portaaviones más avanzado de China y marca un salto cualitativo en sus capacidades aeronavales. Botado en 2022 y aún en proceso de pruebas y puesta a punto, es el primer portaaviones chino diseñado desde cero con catapultas, lo que lo acerca al estándar tecnológico de las principales potencias navales.

A diferencia del Liaoning y el Shandong, el Fujian emplea el sistema CATOBAR, con catapultas electromagnéticas (EMALS) en lugar de rampa ski-jump. Este sistema permite lanzar aeronaves con mayor peso, combustible y armamento, ampliando significativamente el alcance, la carga útil y la variedad de aviones que pueden operar desde la cubierta.

El portaaviones chino Fujian. Foto: VCG via Reuters Connect

En cuanto a sus dimensiones, el Fujian es el portaaviones más grande jamás construido por China, con una eslora superior a los 320 metros y un desplazamiento estimado entre 80.000 y 85.000 toneladas a plena carga. Aunque mantiene propulsión convencional, su tamaño y diseño lo colocan un escalón por encima de sus predecesores en términos de capacidad operativa y sostenimiento de operaciones aéreas intensivas.

En materia de defensa, el Fujian cuenta con sistemas de última generación de corto alcance, incluidos CIWS Type 1130 y misiles HQ-10, integrados en una arquitectura más moderna de sensores y gestión de combate. Sin embargo, como ocurre con todos los grandes portaaviones, su protección principal recae en el grupo de batalla, compuesto por destructores de gran porte, fragatas, submarinos y buques logísticos.

Desde una perspectiva estratégica, el Fujian representa el ingreso de China a la élite de los portaaviones de alta complejidad, con capacidad real de proyección de poder a larga distancia. Su incorporación consolida la transición china desde una fuerza centrada en aguas regionales hacia una marina con ambiciones oceánicas, capaz de sostener operaciones prolongadas y competir tecnológicamente con las principales armadas del mundo.