Nayib Bukele, presidente de El Salvador. Foto: Instagram @nayibbukele
Nayib Bukele, presidente de El Salvador. Foto: Instagram @nayibbukele

Nayib Bukele presentó una serie de inauguraciones y remodelaciones en escuelas y hospitales que partieron a raíz de una medida de su Gobierno bajo el nombre de “Plan Cero Ocio”. Los presos de las cárceles de El Salvador fabricaron el mobiliario e indumentaria las estas instituciones a lo largo de todo el país y los trabajos fueron revelados a través de varios videos en las últimas semanas.

Una de las escuelas que se inauguró en El Salvador cuenta con un cuarto de salón de usos múltiples, la incorporación de ventiladores, se colocó un piano para que los estudiantes lo usen cuando deseen, un proyector, ventana con vidrio luminado, entre otras cosas, con la particularidad de que todo el mobiliario fue hecho por los presos de las cárceles, una política que ejecutó el presidente Bukele y sigue de cerca Javier Milei en Argentina.

Nayib Bukele y Javier Milei. Foto: presidencia
Nayib Bukele y Javier Milei. Foto: presidencia

Qué es el “Plan Cero Ocio” de Nayib Bukele en El Salvador

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, impulsa desde 2020 un programa penitenciario conocido como “Plan Cero Ocio”, que busca emplear a los reclusos en tareas productivas, entre ellas la construcción de escuelas y trabajo comunitario, con el objetivo declarado de promover su reinserción social y aportar al desarrollo de infraestructuras públicas del país.

Según la descripción oficial, los presos que no son clasificados como “pandilleros” y que se encuentran en fase de confianza, participan del programa y realizan labores que van desde la albañilería y la carpintería hasta la pintura y la electricidad, orientadas a proyectos de utilidad pública como centros educativos.

Las imágenes oficiales y el propio Gobierno mostraron a decenas de internos vestidos con uniformes de trabajo ejecutando tareas como la construcción de escuelas, la elaboración de mobiliario escolar y otras funciones útiles. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Ejecutivo salvadoreño para combatir la violencia y la criminalidad, que incluye medidas como el estado de excepción nacional y la creación de instalaciones de alta seguridad como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).

Video: @dannyterranovaok

Datos recientes difundidos por el propio Bukele señalan que alrededor de 45.000 reclusos participan en trabajos de servicio comunitario bajo el programa “Cero Ocio”, desempeñándose en diversas áreas y recibiendo beneficios como la reducción de su condena a cambio de jornadas laborales. El mandatario aclaró que este programa no está disponible para asesinos ni violadores y que el trabajo productivo permite a los internos “pagar su deuda con la sociedad”.

Además de la construcción de escuelas, los presos fueron involucrados en la fabricación de pupitres y uniformes para estudiantes con cientos o miles de estos ítems producidos diariamente como parte del aporte al sistema educativo salvadoreño. Cabe destacar que organismos de derechos humanos, así como críticos del plan, plantearon preocupaciones sobre las condiciones de detención y el marco más amplio de medidas autoritarias bajo el estado de excepción, aunque desde el Gobierno sostienen que estas políticas contribuyeron a una significativa reducción de la violencia en el país.