Un supermercado regala huevos, pan, frutas y papel higiénico: dónde queda y qué hay detrás de la iniciativa
La propuesta resulta tan atractiva como inusual: completar el changuito y llevarse productos básicos como huevos, pan, frutas, papel higiénico o tampones sin pagar.

La inauguración de un particular local comercial provocó un fuerte impacto en la ciudad. Decenas de personas hicieron fila durante horas para ingresar a lo que se presentaba como un “supermercado gratuito”.
La propuesta resultaba tan atractiva como inusual: completar el changuito y llevarse productos básicos como huevos, pan, frutas, papel higiénico o tampones sin pagar.
Para aliviar la espera, los organizadores incluso ofrecían bebidas a quienes permanecían a la intemperie. Sin embargo, detrás de la iniciativa había algo más que solidaridad.

El supermercado que regala huevos, pan, frutas y papel higiénico a miles de personas
El espacio, una tienda efímera instalada en Nueva York, específicamente en el exclusivo barrio de West Village, formaba parte de una estrategia de marketing. El local estaba impulsado por Polymarket, una aplicación de mercados de predicciones y apuestas, que aprovechó la acción para enviar un mensaje político directo.
La movida apuntaba al alcalde demócrata socialista Zohran Mamdani, quien durante su campaña había prometido implementar supermercados gratuitos, una propuesta que todavía no se concretó. De esta manera, la campaña funcionó también como una crítica pública a esa promesa incumplida.
Además de alimentos, el local ofrecía productos de higiene y cuidado personal como lociones, jabones, cepillos de dientes, medias y hojas de afeitar, lo que amplió aún más el interés de los vecinos.

La convocatoria superó todas las previsiones. Según relataron quienes estuvieron en el lugar, la fila comenzó a formarse alrededor de las 6 de la mañana. Muchos aguardaron al menos ocho horas, soportando el frío, hasta la apertura a las 14. El ingreso se realizó de manera escalonada para evitar desbordes, y las personas salían con bolsas y carritos cargados.
Para varios asistentes, la experiencia fue más que una curiosidad: representó una ayuda concreta. Algunas mujeres de origen latino contaron que recurrieron al local tras haber sufrido el robo de las tarjetas donde reciben asistencia alimentaria.
Más allá del tono provocador de la campaña, y de que su competidor, Kalshi, había realizado días antes una acción similar cubriendo compras de hasta 50 dólares, la iniciativa también incluyó un componente solidario.

Polymarket anunció la donación de un millón de dólares al banco de alimentos local y, en las últimas jornadas, el supermercado recibió aportes del público para destinarlos posteriormente a distintas organizaciones sociales.

















