Pésimas noticias para China: el revés tecnológico en Chile que celebra Estados Unidos
El proyecto de cable submarino de fibra óptica que busca conectar Chile con China quedó en el ojo de la tormenta geopolítica y el nuevo presidente chileno, José Antonio Kast, debe tomar una decisión clave para la región.

La llegada de José Antonio Kast a la presidencia de Chile abrió un nuevo capítulo en materia de política exterior, ya que tiene como primer desafío definir el futuro del ambicioso proyecto del cable submarino de fibra óptica que pretendía conectar el país con China. La iniciativa, que había sido impulsada desde la gestión del expresidente Sebastián Piñera y continuada por el gobierno de Gabriel Boric, quedó atrapada en la creciente rivalidad entre el país asiático y Estados Unidos.

Para el Gobierno de Donald Trump, el proyecto representa un posible riesgo para la seguridad regional y el control del tráfico de datos. Por eso, el escenario del nuevo mandatario chileno es difícil: debe intentar equilibrar la buena relación con el país asiático (debido a que es el principal socio comercial) y sus deseos de estrechar lazos con Estados Unidos.
¿Qué sucederá con el cable de fibra óptica submarino que buscaba unir a Chile y China?
El futuro del cable submarino todavía es incierta, ya que aunque la iniciativa había sido adjudicada a la empresa estatal China Mobile, la decisión fue anulada a los pocos días por las presiones internacional y los cuestionamientos políticos chilenos.
Esta controversia llegó a generar rispideces durante la transición entre Gabriel Boric y el nuevo mandatario de Chile, luego de que Kast acusara a la administración saliente de “no compartir toda la información sobre este proyecto”. En este contexto, el nuevo gobierno tendrá que decidir si la medida avanza, se modifica o directamente es descartada.
Mientras tanto, expertos advierten que si el proyecto no se concreta en Chile, es probable que China busque avanzar con una alternativa en Perú, uno de los principales destinos de inversiones chinas en América Latina.
Seguridad nacional y datos: las preocupaciones que frenaron la conexión entre Chile y China
En medio de estas tensiones, Estados Unidos cuestionó el proyecto insistiendo en que pone en peligro el tráfico de datos. De hecho, según especialistas en telecomunicaciones, un cable controlado por una empresa china podría reducir la capacidad de supervisión de Washington sobre la circulación de información en la región.
El experto Jonathan Frez, profesor de la Universidad Diego Portales, explicó que una infraestructura de este tipo permitiría a China conectarse de forma más directa con América Latina y con países como Brasil, integrante del bloque BRICS. Debido a la creciente preocupación en materia de seguridad, Estados Unidos revocó las visas de tres funcionarios de Boric -incluído su ministro de Transporte- en un gesto de “advertencia” hacia la futura administración de Kast.
¿Cuál era el megaproyecto de conectividad que China planeaba concretar en Chile?
Este proyecto buscaba instalar un cable submarino de fibra óptica para conectar directamente a Chile con Asia, reduciendo la dependencia de las rutas actuales de internet que pasan principalmente por Norteamérica. La iniciativa formaba parte de una estrategia más amplia para posicionar a Chile como uno de los gigantes digitales regionales, fortaleciendo áreas como los centros de datos, el comercio electrónico y los servicios tecnológicos.
Actualmente, el país cuenta con al menos tres cables submarinos internacionales, todos conectados con Estados Unidos. Ninguno tiene conexión directa con Asia.

En paralelo a este proyecto, Chile avanzó con otro proyecto estratégico llamado “Humboldt”, una infraestructura aproximada de 14.800 kilómetros que unirá la ciudad de Valparaíso con Sídney en asociación con el gigante tecnológico Google.
Sin embargo, la decisión sobre el cable submarino se produce en un contexto difícil para el país latinoamericano, ya que China es su principal socio comercial y el mayor destino de sus exportaciones, que incluyen cerezas, cobre y hasta litio. Por este motivo, el desafío del nuevo presidente es mantener la relación comercial con el país asiático y estrechar lazos de forma estratégica con Estados Unidos.















