Poderío atómico: el país europeo que ensaya un ataque nuclear con misiles de última generación
Este país desplegó 40 aeronaves en el ejercicio “Poker” para simular un ataque nuclear de alta intensidad, en una maniobra que busca reforzar la credibilidad de su disuasión en un contexto global cada vez más tenso.

Francia volvió a poner a prueba uno de los pilares centrales de su estrategia de defensa: la disuasión nuclear.
En la noche del pasado lunes 16 de marzo, el Ejército del Aire y del Espacio llevó a cabo el ejercicio “Poker”, una maniobra destinada a simular un ataque nuclear en condiciones de guerra total.
¿En qué consistió la simulación de ataque nuclear realizada por Francia?
La operación implicó la movilización de unos 40 aviones, entre ellos cazas Rafale y Mirage 2000, aeronaves de alerta temprana AWACS y aviones cisterna A330 MRTT, desplegados a lo largo de gran parte del territorio nacional.

El ejercicio, que se realiza de manera periódica desde 1964, busca garantizar la capacidad operativa de las fuerzas estratégicas aéreas francesas. En esta ocasión, las aeronaves ejecutaron una ruta compleja que incluyó puntos clave como la región de Bretaña, la costa atlántica, el borde de los Pirineos y el Mediterráneo. Durante la misión, los cazas realizaron lanzamientos simulados de misiles, en un escenario que reproduce las condiciones reales de un conflicto de alta intensidad.
Uno de los momentos más críticos de la operación fue el reabastecimiento en vuelo. Ocho cazas Rafale repostaron combustible en pleno aire, una maniobra esencial para extender su alcance y asegurar la viabilidad de un ataque de largo alcance. Este tipo de coordinación, que exige precisión y sincronización absoluta, es considerado un elemento clave dentro de la doctrina nuclear francesa.
Las autoridades militares subrayaron que el objetivo principal del ejercicio es reforzar la credibilidad de la disuasión. “Es una forma de demostrar a nuestro adversario nuestra capacidad para llevar a cabo la misión”, explicó el general Etienne Gourdain. Según el mando militar, no se trata solo de entrenamiento técnico, sino de enviar un mensaje estratégico claro: Francia mantiene intacta su capacidad de respuesta ante amenazas extremas.
El ejercicio también refleja la cadena de mando que rige el uso del arsenal nuclear en el país. Las fuerzas armadas actúan bajo las órdenes directas del presidente (Emmanuel Macron), quien es el único con autoridad para decidir el uso de este tipo de armamento.
En este contexto, la maniobra se alinea con la reciente postura del gobierno francés, que ha señalado la necesidad de reforzar su capacidad disuasoria frente a un entorno internacional cada vez más inestable.

¿Por qué Francia realiza ensayos nucleares en el contexto geopolítico actual?
De hecho, estas prácticas se desarrollan en un momento de creciente tensión global, marcado por conflictos en distintas regiones, particularmente en Oriente Medio. Sin embargo, las autoridades recalcaron que la realización del ejercicio no responde a un evento puntual, sino a un calendario establecido desde hace décadas. Poker se lleva a cabo cuatro veces al año, independientemente de la coyuntura internacional.
Además, Francia ha comenzado a abrir parcialmente estos ejercicios a socios europeos, en el marco de una estrategia de “disuasión ampliada”. Este enfoque busca involucrar a países aliados en ciertas fases de entrenamiento, sin ceder el control final sobre el uso del armamento nuclear. La presencia de observadores extranjeros en ediciones recientes del ejercicio refleja esta evolución en la doctrina.
En definitiva, el ejercicio Poker no solo pone a prueba la capacidad técnica de las fuerzas armadas francesas, sino que también funciona como una herramienta política y estratégica. En un mundo marcado por la incertidumbre y la competencia entre potencias, Francia apuesta por mantener visible y operativa su capacidad de disuasión como garantía última de seguridad.
















