Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto: REUTERS

Tensión y más tensión, ese es el patrón común que hoy sobrevuela el cielo de Medio Oriente. El otro patrón en común: la incertidumbre.

Porque el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acordó una tregua con Irán menos de dos horas antes de “arrasar a toda una civilización y desatar el infierno sobre ella”, momento en el que se estaba por cumplir el ultimátum que le había dado a Irán para que abriera el estrecho de Ormuz.

Este estrecho, el paso marítimo en donde se concentra el 20% del abastecimiento del petróleo mundial, se encontraba cerrado hasta este martes por la noche y ese cierre fue por un mes, lo que detuvo los mercados internacionales y puso en jaque a varias economías.

Con la tregua de este martes por la noche, la Guardia Revolucionaria de Irán volvió a permitir el paso de embarcaciones por él, y todo parecía indicar que podría darse un cese de los bombardeos certero en Medio Oriente.

Israel nunca dejó de atacar y se termina la tregua con Irán

Pero el actor que ahora toma un protagonismo mayor es Israel, quien no se sumó a esta tregua planteada porque sostiene que el Líbano, con el grupo terrorista Hezbollah dentro, es su principal enemigo y debe aniquilarlo.

Frente a esto también se pronunció Donald Trump, quien afirmó que dentro del pacto de tregua con Irán, Israel tiene razón para oponerse a declinar sus ataques.

“Sí, ellos (Hezbollah) no estaban incluidos en el acuerdo”, manifestó el presidente estadounidense.

Irán vuelve a bloquear el estrecho de Ormuz. Foto: REUTERS

Esto ocasionó que Irán tomara la decisión de volver a bloquear el estrecho de Ormuz, haciendo caso omiso de las condiciones de la tregua, dado que se oponen al accionar violento de Israel.

Una situación que genera incertidumbre por el devenir de los hechos y preocupación porque la débil tregua que hay en Medio Oriente podría acabar en cualquier momento a partir de los ataques que sostiene Israel en Beirut.