China y un histórico acercamiento a Taiwán: las claves de una relación tirante que puede terminar en alianza bajo la tutela de Trump
Xi Jinping recibió a la líder de la oposición taiwanesa, en un encuentro que no se daba desde 2016. Las disputas con el oficialismo y el rol del presidente de los Estados Unidos.

El presidente chino, Xi Jinping, recibió a la líder de la oposición taiwanesa, Cheng Li-wun, en el primer encuentro de este tipo en casi una década y en un contexto marcado por la posible visita al gigante asiático de Donald Trump.
Xi se mostró dispuesto a “reforzar los intercambios y el diálogo” con todos los partidos, grupos y sectores sociales de la isla “para buscar la paz en el estrecho, el bienestar de los compatriotas y el rejuvenecimiento de la nación china”.
“Entre miembros de una misma familia, mientras se dialoguen bien las cosas y se consulten más los asuntos, no hay diferencias que no puedan resolverse. Las diferencias de sistema social no deben servir de pretexto para la división”, apuntó el líder chino, que acudió a la cita en calidad de secretario general del Partido Comunista.
Después de la llegada al poder del Partido Democrático Progresista en 2016, el Gobierno chino optó por suspender todo contacto oficial con el Ejecutivo isleño y recrudeció su campaña de presión política, diplomática y militar sobre Taiwán, que considera como parte de su territorio.
Desde entonces, Pekín se ha limitado a dialogar con representantes del Kuomintang (en mandarín, Partido Nacionalista chino), una formación que, tras perder las últimas tres elecciones presidenciales en Taiwán, emprendió un cambio de rumbo al elegir a Cheng Li-wun como presidenta el pasado octubre.
En medio de años de tensiones, este paso puede ser el primero de una futura alianza en caso de un cambio de poder. Y seguramente, en la cumbre de Washington y Pekín, el tema Taiwán será central.














