Viktor Orbán.
Viktor Orbán. Foto: REUTERS

Hungría atraviesa las elecciones legislativas más importantes desde la caída del comunismo en 1989, en un ambiente de profunda división y crispación entre los seguidores de Viktor Orbán, en el poder desde 2010, y su gran rival, el conservador Péter Magyar.

Para muchos de sus seguidores, el primer ministro de 62 años es simplemente un “genio” que ha defendido en los últimos 16 años la nación y soberanía de Hungría.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban. Foto: NA.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban. Foto: NA.

En tanto, el joven líder opositor, a sus 45 años, es una especie de “estrella de rock”, a la que ven como la última esperanza para poder finalmente derrocar el ‘sistema Orbán’.

Magyar, que colaboró durante años con el partido de Orbán, el Fidesz, entre otros trabajando en la representación de Hungría en la Unión Europea, en 2024 se distanció de la formación y lanzó su movimiento, Tisza, que en poco tiempo se transformó en el partido opositor más importante.

Peter Magyar, líder de la oposición en Hungría.
Peter Magyar, líder de la oposición en Hungría. Foto: REUTERS

La dinastía de Orbán podría verse afectada ya que muchos ciudadanos que se definen de izquierdas, liberales o ecologistas apoyan al candidato conservador, lo que explica, en parte, su gran popularidad.

La mayoría de las encuestas prevé una clara victoria del Tisza, pero analistas locales advierten de que el Fidesz cuenta con una fuerte capacidad de movilización hasta el último momento de la campaña.

Orban, primer ministro húngaro y Putin, presidente de Rusia. Foto: EFE.
Orban, primer ministro húngaro y Putin, presidente de Rusia. Foto: archivo EFE.

En las urnas también se podría decidir si el país se acerca más a la Unión Europea o a la Rusia de Vladímir Putin.