¿Cambia el orden mundial y el dominio por el petróleo modifica las cosas?
¿Cambia el orden mundial y el dominio por el petróleo modifica las cosas? Foto: Grok.

Durante cinco décadas, el sistema del petrodólar consolidó la hegemonía financiera de Estados Unidos. Sin embargo, cambios en el mercado energético, el ascenso de China y nuevas tensiones geopolíticas están impulsando un sistema más diversificado en el comercio internacional de energía.

El orden económico internacional atraviesa una transformación silenciosa pero profunda. El dominio del dólar, sostenido durante décadas por el comercio global del petróleo, enfrenta hoy nuevas dinámicas impulsadas por cambios energéticos, tecnológicos y geopolíticos.

Del petrodólar al petroyuan.

El crecimiento del comercio energético en monedas alternativas -especialmente el yuan chino- abre un debate que economistas y analistas geopolíticos siguen con atención: ¿estamos ante el inicio del fin del petrodólar o simplemente ante una evolución del sistema financiero internacional?

¿Cómo nació el sistema del petrodólar?

El sistema del petrodólar se consolidó en 1974, tras la crisis energética global y el fin del patrón oro impulsado por el presidente estadounidense Richard Nixon.

En ese contexto, Estados Unidos selló un acuerdo estratégico con Arabia Saudita. El pacto establecía que el petróleo saudí se vendería exclusivamente en dólares. A cambio, Washington garantizaba protección militar y estabilidad para el reino.

Además, los ingresos petroleros de los países productores se reinvertían en bonos del Tesoro estadounidense, generando un flujo constante de capital hacia la economía de Estados Unidos.

Richard Nixon y los líderes de Arabia Saudita.Richard Nixon y los líderes de Arabia Saudita. Foto: Foreign Policy.

Este sistema consolidó al dólar como la principal moneda del comercio energético global y reforzó su rol como divisa de reserva internacional.

La revolución energética de Estados Unidos

Sin embargo, el panorama energético global comenzó a cambiar en las últimas dos décadas.

El auge del fracking transformó a Estados Unidos en uno de los mayores productores de petróleo y gas del mundo, reduciendo su dependencia del crudo de Medio Oriente y fortaleciendo su autosuficiencia energética.

Este cambio modificó el equilibrio geopolítico que había sustentado el sistema del petrodólar durante décadas.

Entre las principales consecuencias:

  • Menor dependencia de EE.UU. del petróleo de Medio Oriente
  • Mayor independencia estratégica en materia energética
  • Capacidad de influir en el mercado global como exportador

Paradójicamente, esta autosuficiencia también debilita el modelo original que sostenía la centralidad del dólar en el comercio petrolero.

El avance del petroyuan

En paralelo, China -hoy el mayor importador de petróleo del mundo- comenzó a impulsar el uso del yuan en las transacciones energéticas.

Algunos acuerdos bilaterales recientes reflejan esta tendencia:

  • China y Rusia realizan parte de su comercio energético en yuanes y rublos
  • India y Rusia utilizan mecanismos que combinan rupias, dirhams y yuanes
  • Irán eliminó el dólar en muchas operaciones de comercio exterior

Estas transacciones buscan reducir la dependencia del sistema financiero dominado por Estados Unidos.

El avance del yuan por sobre el dólar. Foto: Universidad de Navarra.

Aunque todavía representan una fracción menor del comercio global, muestran un movimiento hacia un sistema monetario más multipolar.

Sistemas financieros alternativos

Las sanciones financieras también impulsaron el desarrollo de mecanismos alternativos al sistema occidental.

La exclusión de países como Irán y Rusia del sistema SWIFT aceleró la creación de nuevas infraestructuras de pagos.

Uno de los proyectos más relevantes es mBridge, una plataforma de monedas digitales impulsada por bancos centrales que permite realizar transacciones internacionales sin pasar por el dólar.

Este tipo de iniciativas refleja un intento de diversificar los canales financieros globales.

El desafío geopolítico en Medio Oriente

Otro factor clave en esta transformación es la creciente tensión en Medio Oriente.

Durante décadas, el sistema del petrodólar estuvo respaldado por un acuerdo de seguridad entre Estados Unidos y las monarquías del Golfo, que garantizaba estabilidad en el suministro energético global.

Sin embargo, algunos analistas sostienen que ese “paraguas de seguridad” muestra hoy ciertas tensiones, en un contexto marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el aumento de la influencia china en la región.

Al mismo tiempo, China se convirtió en el principal comprador de petróleo iraní, consolidando una relación energética cada vez más estratégica entre ambos países.

Un cambio gradual, no una ruptura

Pese a estas transformaciones, la mayoría de los especialistas coinciden en que el dólar sigue siendo la moneda dominante del sistema financiero global.

Más del 80% del comercio internacional de petróleo continúa realizándose en dólares, y la moneda estadounidense mantiene una posición central en las reservas de los bancos centrales.

Por eso, muchos analistas sostienen que el escenario actual no representa un reemplazo abrupto del dólar, sino una transición hacia un sistema más diversificado.

En el comercio mundial igual sigue habiendo preponderancia de transacciones en dólares. Foto: NA

Un nuevo equilibrio global

El comercio energético se encuentra en el centro de una reconfiguración del poder económico mundial.

El auge de nuevas monedas en acuerdos bilaterales, el desarrollo de sistemas financieros alternativos y el crecimiento energético de nuevas potencias están generando un sistema internacional más complejo.

La pregunta que comienza a surgir entre economistas y estrategas geopolíticos es si este proceso terminará redefiniendo el liderazgo financiero global o si el dólar seguirá siendo, por décadas más, el eje del sistema económico internacional.