Arabia Saudita construye un megacorredor ferroviario de 2.000 km diseñado por España: ¿otra alternativa al estrecho de Ormuz?
El ambicioso proyecto ferroviario buscará conectar el mar Rojo con el golfo Pérsico mediante una red de alta velocidad que promete revolucionar la logística regional y reducir la dependencia de rutas marítimas consideradas estratégicamente riesgosas.

Arabia Saudita avanza con uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de las últimas décadas: un megacorredor ferroviario de aproximadamente 2.000 kilómetros que buscará transformar el transporte de mercancías y pasajeros en Medio Oriente.
El proyecto, conocido como Landbridge, conectará el mar Rojo con el golfo Pérsico a través de una moderna red ferroviaria que unirá ciudades estratégicas y puertos clave del país. La iniciativa forma parte del plan nacional Visión 2030, impulsado por el gobierno saudí para diversificar la economía y fortalecer la logística regional.
La gran sorpresa fue la elección de una empresa española para liderar el diseño conceptual y técnico del corredor ferroviario, una obra multimillonaria que promete modificar el mapa comercial de la región.
Cómo es el megacorredor ferroviario de 2.000 km que construye Arabia Saudita
El nuevo corredor ferroviario atravesará Arabia Saudita de este a oeste y tendrá como puntos principales a las ciudades de Yeda, Riad y Dammam, además de conectar con el puerto Rey Abdalá.
El plan contempla la construcción de una nueva línea de unos 900 kilómetros entre Riad y la costa del mar Rojo, junto con la modernización de vías ya existentes hacia el este del país.
Según los detalles difundidos del proyecto, los trenes de pasajeros podrían alcanzar velocidades de hasta 250 kilómetros por hora, mientras que los convoyes de carga circularían a unos 160 km/h.

Uno de los objetivos principales será reducir drásticamente los tiempos de transporte de mercancías. Actualmente, muchas cargas tardan varios días en atravesar rutas marítimas estratégicas, pero con el nuevo sistema ferroviario el traslado podría completarse en aproximadamente 18 horas.
La inversión estimada ronda los 23.000 millones de euros y la obra será ejecutada en distintas etapas con vistas a una futura inauguración hacia 2034. Además, el corredor incorporará avanzados sistemas de señalización ferroviaria ERTMS Nivel 2 y tecnología de monitoreo para operar en condiciones extremas del desierto.
El rol de España en el diseño del megaproyecto ferroviario
La empresa elegida para diseñar el corredor fue Typsa, una firma española especializada en ingeniería civil con más de seis décadas de trayectoria internacional. La compañía ya posee una larga experiencia en Arabia Saudita, donde participa desde hace más de 40 años en proyectos de infraestructura y transporte.
Entre sus trabajos más destacados figura el desarrollo del Metro de Riad, considerado uno de los sistemas urbanos más complejos del país. Para este nuevo contrato, Typsa será responsable del diseño conceptual, la planificación técnica y los proyectos constructivos del corredor ferroviario.

La firma también aplicará herramientas de inteligencia artificial, sistemas BIM y tecnologías de “gemelos digitales” para optimizar el diseño y adaptarlo a las complejas condiciones geológicas y climáticas de la región.
Además, la experiencia acumulada en otras líneas ferroviarias saudíes, como los tramos Jubail-Dammam, fue clave para la adjudicación del contrato. En esos proyectos previos, la empresa supervisó cientos de kilómetros de vías, estructuras especiales y sistemas adaptados al entorno desértico.
Evitar rutas marítimas como el estrecho de Ormuz: el principal objetivo de este megacorredor ferroviario
Uno de los aspectos más estratégicos del proyecto es la intención de reducir la dependencia de rutas marítimas consideradas sensibles desde el punto de vista geopolítico.
Actualmente, gran parte del comercio regional atraviesa zonas como el estrecho de Ormuz o el mar Rojo, áreas frecuentemente afectadas por tensiones políticas y riesgos para la navegación internacional. Con el corredor ferroviario Landbridge, Arabia Saudita busca crear una alternativa terrestre eficiente y segura para el transporte de mercancías entre ambos extremos del país.

El objetivo es posicionarse como un nuevo centro logístico global y acelerar el movimiento comercial entre Asia, Europa y África. Especialistas consideran que, si el proyecto logra concretarse en los plazos previstos, podría modificar significativamente las cadenas de suministro regionales y convertir al país en uno de los principales nodos logísticos del mundo árabe.
La construcción del megacorredor forma parte de la estrategia Visión 2030, el programa impulsado por el gobierno saudí para diversificar la economía y reducir la dependencia del petróleo. Además de fortalecer el transporte ferroviario, el país busca expandir sectores vinculados a la logística, el turismo, la tecnología y la infraestructura inteligente.
El proyecto Landbridge había sido anunciado originalmente en 2004, aunque recién ahora parece avanzar de manera definitiva tras años de modificaciones y negociaciones con distintos consorcios internacionales.
Con este corredor, Arabia Saudita apuesta a convertirse en una plataforma comercial estratégica capaz de conectar continentes mediante rutas terrestres rápidas y modernas.















