¿Se recrudece la guerra?: Irán afirma que una paz con Estados Unidos “no será inminente”
Aunque Irán y Estados Unidos reconocieron avances en las negociaciones para frenar el conflicto en Medio Oriente, Teherán descartó un acuerdo inmediato y elevó la tensión al anunciar que cobrará tasas a los buques que atraviesen el estratégico estrecho de Ormuz.

Las negociaciones entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto en Medio Oriente atraviesan un momento de incertidumbre. Aunque ambas partes reconocieron avances en las conversaciones, desde Teherán descartaron que exista un entendimiento inminente y advirtieron sobre diferencias persistentes en torno a distintos puntos clave.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Bagaei, aseguró este lunes que los cambios de postura de Washington dificultan la posibilidad de cerrar un acuerdo en el corto plazo. “Es cierto que llegamos a conclusiones sobre muchas cuestiones en discusión, pero eso no significa que la firma de un acuerdo sea inminente”, expresó durante una conferencia de prensa.
Según explicó el funcionario, el eje actual de las conversaciones está puesto en lograr un cese definitivo de las hostilidades y no en el programa nuclear iraní, un tema históricamente conflictivo entre ambos países. De acuerdo con Teherán, esa cuestión será abordada en una segunda etapa, dentro de un plazo de 60 días posteriores a la firma de un eventual memorando de entendimiento.
“Servicios de navegación”: la excusa que crea Irán para justificar cobrar peajes en el estrecho de Ormuz
Mientras las negociaciones continúan, el Gobierno iraní sorprendió con otro anuncio que generó preocupación en el comercio internacional: comenzará a cobrar tasas por “servicios de navegación” a los barcos que atraviesen el estratégico estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes del planeta para el transporte de petróleo y gas.
El anuncio fue realizado también por Ismail Bagaei, quien sostuvo que el objetivo oficial es financiar tareas de control marítimo y protección ambiental en la región.
“Los servicios prestados, es decir, los servicios de navegación, así como las medidas necesarias para proteger el medio ambiente del estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico y el mar de Omán, requieren el cobro de ciertas tasas”, afirmó el vocero iraní. Sin embargo, intentó bajar el tono de la medida al remarcar que Irán “no busca cobrar peajes”.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por allí circula cerca de un tercio del petróleo transportado por vía marítima en el mundo. Por ese motivo, cualquier modificación en las condiciones de navegación suele generar tensión en los mercados energéticos internacionales.
La decisión iraní aparece en un contexto de fuerte presión geopolítica y podría ser interpretada como una herramienta adicional de negociación frente a Estados Unidos y sus aliados occidentales. Distintos analistas internacionales advierten que un incremento en los costos de circulación marítima podría impactar directamente en el precio global del petróleo y aumentar la incertidumbre en una región marcada por la inestabilidad política y militar.











