Israel quiere retomar una “guerra a gran escala” en el Líbano y busca aplicar estrategias que usó en la Franja de Gaza
El ministro israelí Itamar Ben Gvir pidió relanzar “una guerra a gran escala” contra Líbano y avanzar militarmente hasta el río Zahrani, tras nuevos ataques con drones atribuidos a Hezbollah. La escalada reaviva la tensión en la frontera y aumenta el temor internacional a un conflicto regional abierto en Oriente Medio.

La tensión entre Israel y Líbano volvió a escalar luego de que el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, reclamara públicamente al primer ministro Benjamín Netanyahu que retome “una guerra a gran escala” contra el país vecino y ordene medidas extremas como el corte del suministro eléctrico.
Las declaraciones del dirigente ultraderechista se produjeron este lunes tras una nueva jornada de ataques con drones explosivos atribuidos al grupo chiita Hezbollah, en medio de un frágil cese de hostilidades que, pese a haber sido renovado recientemente, continúa acumulando violaciones y enfrentamientos en la frontera.
“No debemos normalizar la realidad de los drones explosivos. Es hora de que el primer ministro golpee el escritorio de Trump y le informe que volvemos a la guerra en Líbano”, escribió Ben Gvir en su cuenta de X.
El mensaje se difundió pocos días después de que el ministro quedara en el centro de la polémica internacional por la publicación de un video en el que se observaba a autoridades israelíes maltratando a activistas vinculados con la Flotilla Global Sumud, hecho que generó críticas y condenas desde distintos sectores políticos y organizaciones humanitarias.
De acuerdo con un comunicado del Ejército israelí, las alarmas antiaéreas sonaron en el norte del país luego de que Hezbollah lanzara varios drones explosivos desde territorio libanés. Uno de esos aparatos impactó en Metula, una localidad israelí ubicada junto a la frontera.
Ben Gvir exige ampliar la ofensiva israelí sobre territorio libanés
En sus declaraciones, Ben Gvir también propuso avanzar militarmente sobre territorio libanés hasta el río Zahrani, situado aproximadamente a 40 kilómetros al norte de la frontera con Israel. Además, pidió cortar el suministro eléctrico al Líbano, una estrategia similar a la aplicada por Israel durante el inicio de la ofensiva en Gaza.
Las palabras del ministro reflejan la creciente presión de los sectores más duros del Gobierno israelí para profundizar la ofensiva militar contra Hezbollah, organización respaldada por Irán que mantiene una fuerte presencia en el sur del Líbano.

En abril, las fuerzas israelíes ya habían reconocido haberse adentrado cerca de 10 kilómetros dentro de territorio libanés, según reportaron medios locales citando fuentes militares.
Aunque a mediados de abril ambas partes acordaron un alto el fuego que posteriormente fue extendido por otros 45 días, los enfrentamientos y ataques continúan prácticamente a diario. Israel mantiene bombardeos selectivos y operaciones de demolición de viviendas en zonas que ocupa en el sur del Líbano, mientras que Hezbollah (grupo terrorista apoyado por la Guardia Revolucionaria de Irán) sostiene ataques esporádicos con drones y proyectiles.
La situación genera preocupación internacional ante el riesgo de que el conflicto se transforme nuevamente en una guerra abierta de gran escala en Medio Oriente.











