Frío extremo en Yakutia.
Frío extremo en Yakutia. Foto: REUTERS

La ola de frío que afecta a la región de Yakutia, en la Siberia rusa, deja imágenes y postales que parecen de ciencia ficción. Las temperaturas al noreste del país alcanzaron los -56 °C, y la vida en esta parte del planeta se volvió prácticamente inviable.

El frío hace que se deban tomar medidas extremas, como cargar con abrigos de más de 10 kilos de peso, refugiarse en los hogares y tener costumbres que no permiten desarrollar una vida cotidiana “normal” como en el resto del mundo.

El clima extremo en Yakutia, en la Siberia de Rusia. Video: X/@NoticieroSLV

Vivir a -56 °C: ¿cómo se puede sobrellevar?

Los ciudadanos de Yakutia desafían al clima e intentan sobrevivir a un clima hostil y sumamente adverso, donde el viento y el frío se vuelven el principal enemigo para cualquier ser vivo.

Las imágenes que se registran por estos días muestran paisajes completamente blancos, animales muertos (congelados), agua cristalizada, varios metros de nieve acumulada y demás cuestiones que muestran la intensidad del invierno en la región.

Frío extremo en Yakutia. Foto: REUTERS

Por supuesto, este entorno tan hostil y la escasa luz solar -de apenas cuatro horas diarias- hacen que se fomente el sentido de comunidad entre los vecinos, que buscan ayudarse mutuamente frente a tan dificultoso panorama.

El frío, además de en la vestimenta y en las costumbres que se adoptan, también influye en los hábitos alimenticios: es imposible cultivar vegetales y, al mismo tiempo, es necesario adquirir altas calorías para soportar las bajas temperaturas, por lo que se suele consumir carne y pescado.

Frío extremo en Rusia. Foto: X/@NoticieroSLV

También las rutinas diarias, como las actividades al aire libre o los estudiantes que van a la escuela, se adaptan en función del clima de cada día o semana. Cuando hay frío extremo, estas instituciones cierran, en pos de preservar la salud de los habitantes y no tener que exponerse a un frío insalubre.

Y cada semana implica una planificación y disciplina particular; cada salida al exterior, una preparación especial, y cada desplazamiento o alejarse demasiado del hogar obliga a prever o revisar cómo estará el clima en la jornada.