Jejenes, insecto.
Jejenes, insecto. Foto: Noticias Ambientales.

Este verano los jejenes, también conocidos como mosca negra o barigüí, alteraron la rutina de los ciudadanos de las localidades que tienen conexión directa con lagos o ríos de la provincia de Buenos Aires.

Este insecto incrementó su presencia en los últimos días cerca de los ríos y arroyos bonaerenses. Si bien fuentes oficiales no calificaron la situación como una invasión, el fenómeno se vinculó con el ascenso de las temperaturas y las lluvias recientes.

Estas condiciones ambientales favorecieron la reproducción de los jejenes en cursos de agua de zonas húmedas como Buenos Aires.

Cómo son los jejenes y dónde se reproducen en Buenos Aires

Conocidos en Buenos Aires como jejenes, estos insectos pertenecen a la familia de los simúlidos y reciben diferentes nombres según la región. Por ejemplo, en Mendoza se los conoce como paquitas, en Brasil como borrachudos y en el resto del mundo como black flies (moscas negras).

Según explicó Juan José García, doctor en Ciencias Naturales por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), este insecto presenta un ciclo de vida compuesto por cuatro fases: huevo, larva, pupa y adulto.

“Son insectos que tienen dos alas. El huevo da lugar a las larvas, que pasan por varios estadios hasta transformarse en pupas. De las pupas nacen los adultos, machos y hembras, que copulan en enjambres“, explicó García, investigador científico jubilado de la CICPBA y el CEPAVE.

Barigüi. Foto: Instagram @dra.victoriamanzi

La reproducción de los jejenes depende de la presencia de agua corriente y limpia. Por eso, su presencia es marcada cerca de los ríos y arroyos de Buenos Aires. Allí, las larvas y pupas se adhieren a piedras o vegetación sumergida en cauces de agua.

En Argentina existen 71 especies. Donde haya arroyos o cuerpos de agua con corriente y limpios, puede haber simúlidos“, detalló el experto. La proliferación de los jejenes aumenta durante las inundaciones, cuando los campos se llenan de agua y los canales rurales facilitan su cría.

Por qué muerden los jejenes y qué riesgos implica

Los jejenes se diferencian de otros insectos por su forma de alimentarse. A diferencia de los mosquitos, no pican, sino que muerden la piel.

“A diferencia de los mosquitos, cuyo aparato bucal penetra un vaso sanguíneo, el barigüí corta la piel con una estructura similar a una sierra. Así produce un flujo de sangre que absorbe con otra estructura tipo esponjosa“, explicó García.

Esta mordedura puede producir reacciones alérgicas de diversa intensidad. “El organismo sufre una reacción alérgica. Dependiendo de cuán alérgico sea el individuo a esa mordedura serán las consecuencias“, señaló el especialista.

Barigüí Foto: Archivo

Sin embargo, solo las hembras necesitan sangre para completar su ciclo reproductivo. Por ende, los jejenes machos no muerden a personas o animales. El problema es que la herida abierta que dejan los jejenes, que ahora proliferan en Buenos Aires, puede convertirse en una puerta de entrada para bacterias.

Esto ocurre especialmente si la persona se rasca de manera reiterada. Además, el riesgo de complicaciones aumenta en quienes suelen presentar reacciones alérgicas intensas o en niños, por su tendencia a rascarse con mayor frecuencia.

Frente a esto, mantener la herida limpia y evitar el rascado resultan medidas fundamentales para prevenir infecciones.

Cómo protegerse de las mordeduras de los jejenes que invaden Buenos Aires

Para reducir el riesgo de mordeduras, los expertos recomiendan seguir estas medidas:

  • Utilizar ropa clara y de mangas largas
  • Evitar actividades cerca de ríos y arroyos en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde
  • Aplicar repelentes adecuados en la piel expuesta, aunque no son tan eficientes como contra mosquitos
  • Mantenerse alejado de la vegetación ribereña
  • Aplicar frío local para aliviar síntomas tras una mordedura

El municipio de Junín informó que los operarios de Zoonosis y Ambiente realizan muestreos y aplicaciones para combatir las zonas de reproducción.

Según Cecilia Laffaye, subsecretaria de Ambiente del municipio, los huevos de los jejenes pueden permanecer latentes durante años. Al retornar el nivel de agua y oxigenarse, inicia el ciclo, algo que pasó con las recientes lluvias en Buenos Aires.

El barigüí Foto: Wikipedia.

García advirtió que “en la Argentina no representan un peligro grave para la salud pública“, aunque en localidades del norte se hallaron algunos parásitos transmitidos por estos insectos.

Las autoridades de Buenos Aires y otras provincias mantienen acciones permanentes de monitoreo y control de jejenes durante todo el año. El objetivo es reducir el impacto de futuras proliferaciones y proteger a la población y la economía de la región.