Una localidad bonaerense usará drones para combatir al barigüí, la “mosca que muerde” y preocupa a los habitantes
Durante la prueba piloto con equipos especializados se aplicó BTI, un larvicida biológico que actúa directamente sobre las larvas de dicho insecto. El operativo se llevó a cabo en el cauce del río Salado, entre las lagunas de Gómez y El Carpincho.

El barigüí, el insecto que no pica sino que muerde, es uno de los principales problemas del verano en zonas con espejos de agua, como Junín.
Para enfrentar esta situación, el Municipio puso en marcha un plan innovador que incorpora tecnología de drones para aplicar larvicidas en los sectores con mayor presencia, como el río Salado y las lagunas de Gómez y El Carpincho.

En el marco de las acciones locales para controlar la proliferación de esta especie, el Gobierno de Junín realizó una prueba piloto con drones equipados para aplicar BTI (Bacillus thuringiensis israelensis), un larvicida biológico que actúa directamente sobre las larvas del barigüí.
El operativo se llevó a cabo en el cauce del río Salado, entre las lagunas mencionadas, con el objetivo de mejorar la eficacia y ampliar la cobertura del tratamiento.
Un método tecnológico más rápido y eficiente
El intendente Juan Fiorini supervisó la experiencia junto al equipo de Servicios Públicos y destacó que Junín “es uno de los primeros municipios en incorporar esta tecnología para combatir el barigüí”.
Asimismo, Fiorini destacó que se trata de un método más rápido y eficiente, en respuesta a la demanda de soluciones inmediatas por parte de los vecinos.
La secretaria de Servicios Públicos, Perla Casella, explicó que el Municipio desarrolla un trabajo sostenido de control, priorizando la eliminación de larvas como estrategia más efectiva, complementada con fumigaciones terrestres contra la población adulta.

Tras los monitoreos, se detectó un nuevo incremento en el río Salado, lo que impulsó la búsqueda de alternativas tecnológicas.
Por su parte, Cecilia Laffaye, directora del área, señaló que se gestionó la incorporación de drones para aplicar BTI y evaluar su impacto mediante muestreos periódicos.
La nueva metodología se suma a las tareas manuales que se realizan con botes, y será acompañada por un seguimiento técnico continuo para medir los resultados y optimizar los operativos futuros.

















