
Luego de cinco horas de tensión, la adolescente de 14 años que se había atrincherado en su colegio en la provincia de Mendoza con un arma se entregó y los testigos comenzaron a aparecer. Iris, la portera de la escuela, estaba en la mañana del hecho y remarcó que la situación pudo ser contenida sin heridos ni mayores complicaciones.
En diálogo con Telenoche, la trabajadora insistió: “Si no hubo heridos fue porque ella no quería agredir a nadie”, en referencia a los dos disparos que la adolescente tiró al aire, obligando a evacuar a los docentes, directivos y alumnos.

Además, la mujer remarcó que la sociedad no vaya contra la menor y mucho menos contra su familia: “La nena no es culpable. Hay que resguardar su integridad y la de sus padres”, sostuvo.
Según su testimonio, ella tuvo que escapar junto con sus compañeros de trabajo por los campos linderos a la escuela de La Paz, cuando comenzaron a escucharse tiros. Además, destacó la reacción de la directora y de los preceptores, que lograron organizar con calma la evacuación de los alumnos.
“Si no hubo heridos fue porque la nena no quería agredir a nadie. Desde mi ventana yo la veía muy mal, muy tranquila, como si quisiera decir ‘basta’ a algo que no le gustaba. No fue como se dijo en muchos lados, no estaba atacando a todos”, indicó.
“Fue muy doloroso verla en ese estado. Para mí fue un pedido de ayuda”, aseguró Iris. “Como madre, abuela y tía digo que esa niña podría haber sido mi hija, mi nieta o mi sobrina”, remarcó.
“Ella necesita nuestro apoyo y nuestro amor, no que la culpen. Lo primero que hace la gente es buscar responsables: si fue la casa, si fueron los padres... Y no es así, acá somos todos (responsables)”, señaló.

“Fue muy triste ver a los chicos con ese susto. Muchas de las personas que estuvieron presentes sufren problemas de presión, por ejemplo, y una situación así puede tener consecuencias graves”, agregó.
Por último remarcó que esto debe ser un llamado de atención para toda la sociedad: “No puede quedar todo como quedó. Tiene que haber una solución. Los errores existen, pero culpar a una nena no es lo correcto. Hay que rever qué está pasando en las escuelas, en la contención, en la educación”.

















