El Departamento de Cibercrimen en Chaco.
El Departamento de Cibercrimen en Chaco. Foto: Policía de Chaco

En la provincia de Chaco se sentó un precedente muy importante en la restitución eficiente de sumas transferidas por equivocación. Gracias a una operación que combinó inteligencia digital, gestiones de campo y coordinación judicial, se localizó al receptor accidental de una transferencia errónea.

La Policía de Córdoba y el Chaco, mediante su departamento de Cibercrimen, trabajaron incansablemente para que la legítima dueña recuperara casi tres millones y medio de pesos tras tipear mal un alias.

El monto de dinero que se envió correctamente a la biblioteca de Córdoba, luego de subsanado el error. Foto: Policía de Chaco

Una mujer de 44 años denunció haber enviado una transferencia electrónica a un destinatario ajeno mediante el Banco de la Provincia de Córdoba (Bancor). El error ocurrió por fallo en la elección del destinatario, lo que derivó en que $3.426.153,42 llegaran a la cuenta de un hombre identificado como G.N.M.

Tras analizar datos públicos, bases de datos financieras, registros de alias y claves bancarias, además de domicilios y vínculos digitales asociados tanto a billeteras virtuales como a plataformas de correo electrónico y telefonía móvil; se identificó un domicilio legal del receptor en la ciudad de Barranqueras, Chaco.

La resolución de un caso que logró destrabarse gracias a la Policía de Córdoba y Chaco

El receptor, consultado por el equipo especializado, manifestó de forma espontánea que desconocía la existencia de esa acreditación. Detalló que administraba varias cuentas asociadas a la plataforma Mercado Pago, muchas de las cuales se encontraban bloqueadas por no haber completado los procesos de validación de seguridad.

La gestión se cerró cuando un operador de Mercado Pago identificó una transferencia por $3.426.153,42 en una de las cuentas bloqueadas. A partir de esa detección, se dispuso un reembolso interno que permitió restituir el dinero a una cuenta activa del titular, lo que facilitó la disponibilidad inmediata de los fondos para devolverlos a la damnificada.

Durante su declaración testimonial, el involucrado recibió asistencia técnica para recuperar el acceso a las cuentas mediante distintos mecanismos de seguridad, entre ellos la validación biométrica facial, la autenticación de doble factor, la verificación a través de un dispositivo confiable y el análisis de eventos de seguridad.