Qué es y por qué este artefacto explosivo representa un riesgo extremo.
Qué es y por qué este artefacto explosivo representa un riesgo extremo. Foto: Shutterstock

Pasadas las 14 de este viernes 20 de febrero, explotó una carta bomba en la Escuela Superior de Gendarmería ubicada en el cruce de Avenida Paseo Colón y México. El incidente dejó tres efectivos heridos que fueron trasladados al Hospital Argerich y la última vez que se reportó un episodio de estas características fue en 2024, cuando enviaron un paquete a la Sociedad Rural.

Qué es una carta bomba

Una carta bomba es un artefacto explosivo oculto dentro de un sobre o paquete postal diseñado para detonar al ser manipulado por la persona que lo recibe. El mecanismo puede activarse al abrir el envío, moverlo, presionar un interruptor interno o incluso mediante sistemas electrónicos o químicos, lo que la convierte en un método difícil de detectar a simple vista y con alto poder de sorpresa. Se trata de un tipo de explosivo de fabricación generalmente casera, asociado históricamente a atentados selectivos, amenazas políticas y acciones de terrorismo.

El uso de dispositivos explosivos enviados por correo se remonta a fines del siglo XIX y principios del XX, cuando grupos anarquistas en Europa recurrieron a este formato para atacar a dirigentes políticos, empresarios y miembros de fuerzas de seguridad. Con el paso del tiempo, la modalidad fue adoptada por distintas organizaciones armadas y también por agresores individuales, ya que permite llegar directamente a un objetivo concreto sin necesidad de un ataque presencial.

Escuela Superior de Gendarmería
Escuela Superior de Gendarmería Foto: Argentina.gob

Por qué las cartas bomba son especialmente peligrosas

Su principal riesgo radica en tres factores:

  • Efecto sorpresa: el destinatario no sabe que está frente a un explosivo.
  • Difícil detección: pueden simular correspondencia común.
  • Direccionalidad del daño: están pensadas para herir o matar a quien las abre.
  • Aunque suelen ser artefactos de menor potencia que un coche bomba, pueden provocar lesiones graves, sobre todo en manos, rostro y tórax e incluso la muerte, además de generar un fuerte impacto psicológico y político.

Casos en el mundo

Las cartas bomba fueron utilizadas en múltiples episodios internacionales. Uno de los más conocidos es el del estadounidense Theodore Kaczynski, que durante casi dos décadas envió paquetes explosivos a universidades y aerolíneas causando muertos y heridos. También se registraron envíos a embajadas, medios de comunicación y líderes políticos en Europa y Estados Unidos en distintos momentos, muchas veces vinculados a conflictos ideológicos.

Cartas bomba: antecedentes en Argentina

En el país hubo episodios con esta modalidad, especialmente en los años 70 y 90, dirigidos contra sedes diplomáticas, jueces, empresarios o dependencias estatales. El último fue en 2024, cuando enviaron un paquete a la Sociedad Rural en su sede ubicada en Juncal al 4400 dirigido a su presidente, Nicolás Pino. Como consecuencia, su secretaria sufrió quemaduras leves que le provocaron un hematoma en una de sus manos. Mientras que otras cuatro personas habían sido trasladadas al Hospital Fernández.

Explosión de una carta bomba en las oficinas de la Sociedad Rural
El hecho fue en el año 2024. Foto: El Doce

Cómo actúan los protocolos de seguridad frente a la explosión de una carta bomba

Tras un hecho de este tipo, las fuerzas de seguridad activan procedimientos que incluyen:

  • Aislamiento del área
  • Intervención de brigadas de explosivos
  • Peritajes sobre el sistema de detonación
  • Rastreo del origen del envío

Estos análisis permiten determinar si el artefacto fue de fabricación casera, qué tipo de explosivo contenía y cuál era el blanco del ataque, claves para la investigación judicial.

Recomendaciones: qué hacer frente a la presencia de una carta bomba

  • Evitar tocar el envío: ante la presencia de señales inusuales como por ejemplo un sobre demasiado voluminoso, datos del remitente poco claros o franqueo excesivo, lo fundamental es no intentar abrirlo ni moverlo.
  • Desalojar y delimitar el sector: se debe retirar a las personas del entorno inmediato y mantener la zona despejada hasta la llegada del personal de seguridad.
  • Dar aviso a los organismos competentes: hay que comunicarse de forma urgente con las fuerzas especializadas, como las unidades antiexplosivos, para que realicen la verificación y el procedimiento correspondiente con las medidas adecuadas.