Asesinato en una escuela de Santa Fe: el joven que mató a Ian Cabrera había sido elegido como mejor compañero en 2025
Ocho heridos y una víctima fatal fueron el resultado del tiroteo protagonizado por un adolescente de 15 años en una escuela de Santa Fe.

El joven de 15 años que mató a tiros a un compañero de la escuela este lunes en San Cristóbal, Santa Fe, había sido seleccionado como mejor compañero en 2025.
Según la información difundida por Infobae, todos los años, los alumnos de cada curso depositan su voto en una urna para elegir al mejor compañero. Y el año pasado, el joven que mató a Ian Cabrera, de 13 años, había sido el elegido.
“Lo votaron porque lo quieren todos, a nadie le sorprendió que resultara electo, por eso no podemos creer que haya pasado esto, es una tragedia que nadie podía imaginar”, informaron docentes de la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal.
El impacto inmediato: un pueblo en shock
San Cristóbal es una localidad donde todos se conocen. Esa cercanía, que suele ser sinónimo de comunidad, hoy pesa. Vecinos, comerciantes y familias hablan con frases cortas, miradas esquivas y una certeza compartida: nada será igual después de lo ocurrido en la escuela Mariano Moreno.
El ataque ocurrió durante el inicio de la jornada escolar, cuando los alumnos se reunían para el izamiento de la bandera. En ese momento, el adolescente de 15 años disparó con una escopeta contra sus compañeros. Uno de los disparos provocó la muerte de Ian Cabrera, de 13 años, que cursaba su primer año en esa institución.
El agresor fue reducido por un auxiliar escolar y trasladado posteriormente a la ciudad de Santa Fe, donde permanece institucionalizado junto a su madre.
Las versiones que circulan entre los vecinos
En las charlas informales se repiten dos grandes líneas de interpretación. Nadie las afirma con certeza, pero forman parte del intento colectivo de encontrar sentido a lo incomprensible.
Por un lado, algunos vecinos hablan de un posible conflicto previo entre alumnos, situaciones de hostigamiento o problemas de integración que habrían afectado emocionalmente al joven atacante. En estos relatos aparece con fuerza la idea de que “algo no estaba bien”, aunque nadie logre precisar qué.
Otra versión apunta a un profundo malestar emocional y psicológico previo, que no habría sido advertido ni tratado a tiempo. En este escenario, el foco no está en una pelea puntual, sino en una acumulación de angustia, aislamiento y señales de alerta que pasaron desapercibidas.
Ambas hipótesis tienen algo en común: la sensación de que la tragedia pudo haberse evitado.

Qué evalúa la Justicia y cuál es la situación del agresor
Desde el punto de vista judicial, el caso tiene un encuadre particular. El adolescente que efectuó los disparos no puede ser juzgado penalmente debido a su edad y a que el nuevo Régimen Penal Juvenil aún no está vigente.
Sin embargo, eso no implica que el hecho quede sin respuesta institucional. Equipos interdisciplinarios conformados por psicólogos, trabajadores sociales y especialistas en niñez y adolescencia están evaluando la situación del joven para determinar los pasos a seguir.
Las decisiones se tomarán en el ámbito de Familia, Niñez y Adolescencia, y podrían incluir su derivación a un centro de salud mental o a una institución de contención con régimen educativo y supervisado.

El duelo y las preguntas que quedan
Mientras tanto, San Cristóbal despide a Ian. Velas encendidas, gestos silenciosos y abrazos frenados por el dolor marcan las horas posteriores al crimen. La familia del chico asesinado atraviesa una pérdida irreparable, pero también hay conciencia de que otra familia quedó atravesada por una tragedia distinta, aunque igual de profunda.
En un pueblo chico, donde todos se conocen, el silencio pesa más que nunca. Y mientras la Justicia busca respuestas técnicas, la comunidad busca sentido.

















