Primeros cambios del 2026: el Gobierno reformó la SIDE por decreto para una reorganización plena del sistema de inteligencia
El decreto fue publicado este viernes 2 de enero en el Boletín Oficial y realizaron un posteo desde las redes sociales oficiales de Secretaría de Inteligencia de Estado de la República Argentina (SIDE). Los detalles.

El Gobierno nacional avanzó en una reforma profunda del sistema de inteligencia argentino mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y su Gabinete, que fue publicado en el Boletín Oficial de este viernes 2 de enero y modifica de manera sustancial la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520. La iniciativa apunta a reorganizar la estructura, concentrar funciones y redefinir competencias dentro de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y otros organismos vinculados al sector.
Reestructuración de la SIDE: de qué se tratan las nuevas reformas para el sector de inteligencia
Según fuentes oficiales, la reforma parte de un diagnóstico en el cual el sistema había acumulado estructuras sobredimensionadas, funciones superpuestas y dificultades para integrar la información relevante entre distintos organismos. A juicio del Ejecutivo, esto afectaba la producción de inteligencia estratégica oportuna y eficaz.

Una de las principales redefiniciones establece que la SIDE pasa a ser el órgano central del Sistema de Inteligencia Nacional y asume la conducción de la planificación estratégica, coordinación interinstitucional y producción de inteligencia, además de centralizar la información que generan todos los subsistemas para elevarla al Presidente de la Nación. Desde el Gobierno subrayan que la función de la SIDE no es cumplir tareas policiales ni perseguir delitos concretos, sino generar inteligencia estratégica, anticipada y objetiva para la toma de decisiones del Poder Ejecutivo.
El decreto también elimina superposiciones de funciones y reorganiza áreas internas. Por ejemplo, la protección de infraestructuras digitales fue removida de la SIDE y traspasada a un organismo técnico con perfil específico. En paralelo, se crearon nuevos ámbitos de coordinación formal, como la Comunidad de Inteligencia Nacional y la Comunidad Informativa Nacional, que incluirán a agencias especializadas, fuerzas de seguridad, la Unidad de Información Financiera (UIF) y otros entes estatales para facilitar el intercambio de datos relevantes hacia la producción estratégica.
Una de las facultades operativas incorporadas por la reforma es que el personal de inteligencia pueda aprehender personas en situaciones bien delimitadas. Según el artículo 10 incorporado a la Ley de Inteligencia Nacional, ese poder de aprehensión opera en el contexto de la protección de instalaciones o personal del sistema de inteligencia, ante delitos en flagrancia o por requerimiento judicial, siempre con la obligación de dar aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad competentes.
Además, la reforma redefinió el área de contrainteligencia: la Agencia de Seguridad Nacional pasa a convertirse en la Agencia Nacional de Contrainteligencia, enfocada exclusivamente en identificar y analizar amenazas estratégicas como espionaje, sabotaje, interferencia o injerencia, separando esas tareas de la política interna y de la investigación criminal para concentrarlas en la protección del Estado frente a vulnerabilidades externas.
La iniciativa fue difundida con el objetivo de normalizar el funcionamiento del sistema de inteligencia, clarificar funciones, eliminar duplicaciones y fortalecer la integración institucional con el resto del Estado. El decreto entró en vigencia con su publicación y será examinado por la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso, conforme al procedimiento previsto para este tipo de normas, aunque el Gobierno cuenta con mayoría para sostener su vigencia pese a los cuestionamientos de sectores opositores que alertan sobre posibles riesgos institucionales.











