Qué pasa si me despiden con la nueva Reforma Laboral 2026: así será el impacto del proyecto que se convirtió en ley
La Reforma Laboral se aprobó en las Cámaras de Diputados y Senadores y cambian una serie de aspectos vinculados al contrato de trabajo. Qué pasará con los despidos, indemnizaciones y periodo de prueba.

La sanción de la Reforma Laboral en el Congreso abrió un fuerte debate técnico sobre el alcance de las nuevas disposiciones en las relaciones laborales que ya estaban en marcha y el foco está puesto en la aplicación de los cambios vinculados a contratación, despidos y registración sobre vínculos iniciados bajo el régimen anterior. La discusión no es menor: de su interpretación depende tanto el nivel de protección de los trabajadores con antigüedad como la estructura de costos que deberán afrontar las empresas ante una eventual desvinculación.
La Reforma Laboral se aprobó definitivamente en la noche del viernes 27 de febrero, cuando el Senado convirtió en ley el proyecto impulsado por el Gobierno tras la media sanción en Diputados. Aunque en el ordenamiento jurídico argentino rige el principio de que las leyes no son retroactivas, en materia laboral existen particularidades cuando el contrato continúa vigente y todavía deben producirse efectos -como la extinción del vínculo- bajo la nueva normativa.
En este contexto, el texto aprobado en el Congreso contempla que ciertas modificaciones se apliquen a relaciones iniciadas antes de su entrada en vigor, especialmente en todo lo referido al cálculo de indemnizaciones y a las condiciones de finalización del contrato.

Despidos e indemnizaciones: el punto más sensible
Uno de los cambios más relevantes es la reformulación del esquema indemnizatorio. La norma habilita reemplazar el modelo tradicional por fondos de cese laboral o sistemas de capitalización similares al que funciona en la industria de la construcción. En los casos de trabajadores contratados antes de la Reforma, si el despido se produce luego de la promulgación de la ley, la liquidación se realizaría con los nuevos parámetros. Esto implica que la antigüedad acumulada se compute dentro de un régimen distinto, lo que en la práctica reduciría los montos a percibir por desvinculación.
Especialistas en derecho laboral consideran que las posibilidades de impugnar judicialmente esta aplicación son acotadas, ya que sostienen que el hecho generador del derecho indemnizatorio -el despido- ocurre bajo la vigencia de la nueva norma, por lo que corresponde aplicar ese marco legal. En ese esquema, también se encuadran la eliminación de multas por empleo no registrado y los topes previstos para las compensaciones.

Período de prueba y nuevas formas de organización del tiempo de trabajo
La extensión del período de prueba es otra de las modificaciones relevantes, aunque con un alcance diferente según el tipo de vínculo. Quienes ya superaron esa etapa bajo la legislación anterior conservan su estabilidad y no pueden ser sometidos nuevamente a ese régimen. Se trata de un derecho considerado consolidado, cuya alteración abriría un conflicto de carácter constitucional.
En cambio, herramientas como el banco de horas, que permite compensar horas extra con descansos en lugar de pagos adicionales, no se aplicarán automáticamente a los contratos vigentes. Su implementación requerirá acuerdos específicos entre empleadores y trabajadores, lo que introduce un margen de negociación en cada empresa o actividad.
Cambios en la responsabilidad de las empresas y la tercerización
La Reforma Laboral también redefine el alcance de la responsabilidad solidaria en los esquemas de subcontratación. Con el nuevo marco, la empresa principal responderá por las obligaciones laborales de la contratista solo si se comprueba fraude o negligencia grave. Esto modifica de manera inmediata la situación de los trabajadores tercerizados, que verán limitada la posibilidad de reclamar contra la firma principal independientemente de su antigüedad en el puesto.

Plataformas digitales y blanqueo laboral
El proyecto incorpora además un régimen específico para el trabajo en plataformas digitales al excluirlo de la Ley de Contrato de Trabajo y encuadrarlo como una actividad independiente. De esta forma, se refuerza el modelo de autonomía que sostienen las empresas del sector y se reduce la viabilidad de los reclamos judiciales que buscan el reconocimiento de la relación de dependencia.
En paralelo, la norma promueve la regularización del empleo no registrado mediante la condonación de deudas y sanciones para los empleadores. Sin embargo, quienes ingresen al sistema lo harán bajo un esquema con mayor flexibilidad para la desvinculación que el vigente hasta ahora, lo que marca un cambio estructural en el equilibrio entre protección laboral y reducción de la litigiosidad.

















