Gobernadores aliados a Milei respaldaron el plan económico, pero pidieron una baja de impuestos coordinada y reforzar la coparticipación
Los gobernadores de Entre Ríos, Mendoza y Río Negro ratificaron su apoyo a la estabilización macroeconómica de Javier Milei en el marco del encuentro en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham), aunque lanzaron una advertencia: sin un nuevo pacto fiscal que elimine impuestos distorsivos y mejore la coparticipación, la competitividad regional seguirá estancada.

En el marco del encuentro de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham), un grupo de mandatarios provinciales aliados al Gobierno respaldó el plan económico de Javier Milei. Sin embargo, el consenso no fue absoluto: los mandatarios condicionaron la competitividad futura a una baja de impuestos coordinada y a una discusión de fondo sobre la coparticipación.
El debate se llevó adelante este martes 14 de abril en el Centro de Exposiciones de Buenos Aires (CEC). La jornada contó con la participación de los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Alberto Weretilneck (Río Negro).
Frigerio lideró la propuesta de retomar el espíritu del acuerdo de 2017 para avanzar en una poda tributaria en los tres niveles del Estado. El entrerriano fue categórico al señalar las prioridades legislativas y ejecutivas y sostuvo: “Yo creo que es imperativo un nuevo acuerdo fiscal federal. Los tres que estamos acá participamos del último acuerdo, el del 2017. Creo que hay que reflotar esa idea. Es fundamental eliminar los impuestos distorsivos de la Argentina, no tengo dudas, y eso hay que hacerlo de manera coordinada”.
Sumado a eso, exigió “que la Nación baje y elimine el impuesto al cheque y las retenciones a las exportaciones” instando a que los gobernadores hagan lo propio con “ingresos brutos” y los intendentes con las “tasas que en algunos casos parecen impuestos”.
Por su parte, Alfredo Cornejo se alineó con la postura de Frigerio, aunque vinculó la eliminación de Ingresos Brutos a una reforma más ambiciosa. El mendocino celebró los avances en “la modernización laboral, la inocencia fiscal y otras leyes”, pero advirtió que el esquema actual está agotado: “Se necesita una reforma fiscal más profunda, integral, simplificando impuestos, eliminando a los distorsivos y reformulando la distribución de la recaudación con una mejor ley de coparticipación que genere incentivos para el sector privado. Y, además, hay que poner un poco en la infraestructura. Sin infraestructura no hay crecimiento”.
En tanto, Alberto Weretilneck mostró una visión más pragmática y escéptica sobre un acuerdo nacional inmediato. El rionegrino afirmó que no ve “la posibilidad de un acuerdo fiscal en términos reales y concretos” y propuso acuerdos regionales para captar inversiones. Sin embargo, coincidió en la necesidad de “devolverle a las provincias potestades que en algún momento les fueron quitadas”, mencionando específicamente las leyes de Glaciares y Bosques como claves para desregular la actividad productiva.
Sobre el cierre, los mandatarios dejaron clara su postura frente a la gobernabilidad de Milei y Frigerio dividió el escenario político actual en dos facciones. “Los que deseamos que al gobierno nacional le vaya bien, porque entendemos que esa es una condición sine qua non para que nos vaya bien a los gobernadores y a los intendentes, y quienes ponen palos en la rueda”, sentenció.












