Renová tus pizzas: la receta de una salsa distinta, con tomates confitados y miel

Se trata de una receta renovada, ideal para quienes probar nuevos sabores en platos clásicos.
Salsa de pizza
Salsa de pizza Foto: Freepik

La salsa de tomate tradicional es un gran clásico en la masa de la pizza, le da ese sabor tan característico de tomate mezclado con muzzarella, un clásico entre los paladares argentinos. Sin embargo, hay una forma de elevar la experiencia culinaria: cambiar la receta.

Una forma de decirle adiós a la salsa clásica de la pizza, es hacerla con tomates cherrys confitados en miel y vinagre balsámico, una combinación que aporta dulzura, acidez y profundidad de sabor.

Pizza, pizzería. Foto: Unsplash.
Salsa de pizza con tomates cherrys y miel

Esta receta innovadora permite resaltar sus azúcares naturales y lograr una textura suave y concentrada. La mezcla de miel, aceite de oliva y vinagre balsámico potencian el sabor del tomate y crean una pasta bien equilibrada que queda riquísima con cualquier tipo de queso.

Paso a paso: cómo hacer una salsa para pizza diferente con cherry y miel

Ingredientes:

  • 500 g de tomates cherry (pueden ser rojos o una mezcla de colores)
  • 2 cucharadas de miel (de buena calidad)
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico
  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 2 dientes de ajo (opcional, finamente picados)
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra
  • 1 ramita de tomillo fresco o orégano (opcional, para dar aroma)
Pizza. Foto: Unsplash
Cómo hacer una salsa diferente.

Preparación:

Precalentá el horno a 150 °C. Lavá y cortá los tomates cherry por la mitad. Colocalos en una fuente para horno amplia y poco profunda, con la parte cortada hacia arriba.

Rociá los tomates con el aceite de oliva, la miel y el vinagre balsámico. Añadí el ajo picado si lo usás, sal, pimienta y las hierbas. Llevá la bandeja al horno y cociná durante 45 a 60 minutos, hasta que los tomates estén bien tiernos, arrugados y ligeramente caramelizados. No deben quemarse, solo concentrar sabor.

Si querés una base más pareja, podés procesar los tomates confitados hasta lograr una textura tipo puré espeso. Si preferís una pizza más rústica, podés usarlos directamente sobre la masa tal como salen del horno.

Extendé la mezcla sobre la masa antes de hornear. Combiná con quesos suaves como mozzarella, burrata o ricotta, y toppings que complementen su sabor dulce y ácido, como jamón crudo, rúcula o aceitunas negras.