Por Canal 26

Crujientes, livianos y cubiertos de azúcar impalpable, los galani son uno de los postres más famosos y tradicionales del Carnaval en Italia. Aunque cada región los llama de manera diferente, ya sea crostoli, chiacchiere o frappe, todos comparten una misma esencia: una masa fina frita que recuerda a las clásicas frutas de sartén españolas.
Este postre típico se consume especialmente durante las celebraciones previas a la Cuaresma y forma parte de una tradición que atraviesa siglos y fronteras. A continuación, te contamos un poco más de su historia y de cómo se prepara.

Lo curioso es que los galani no son una receta aislada. Existen variantes prácticamente idénticas en distintos países europeos:
Todas comparten una base similar de harina, huevos y azúcar, con pequeñas diferencias en proporciones o ingredientes adicionales como licor, ralladura de cítricos o levadura.
Según historiadores gastronómicos, la expansión de esta receta podría estar vinculada a antiguas comunidades judías asentadas en distintos territorios europeos. En el caso italiano, también se relaciona con las “frictilia” de la Antigua Roma, dulces fritos en manteca que se preparaban durante los Saturnales, festividades que anticipaban el espíritu festivo del Carnaval actual.

La versión italiana se caracteriza por:
Se cortan tradicionalmente en rectángulos y se les realiza una pequeña abertura central antes de freírlos.
El resultado es un dulce ligero, crujiente y profundamente festivo que demuestra cómo una misma receta puede adoptar distintos nombres y matices culturales sin perder su esencia.