Para los amantes de la aventura, una gran alternativa es andar en bicicleta
Para los amantes de la aventura, una gran alternativa es andar en bicicleta Foto: Instagram @marazulsimpleynatural

Al momento de planificar una escapada, los primeros destinos que se vienen a nuestra mente son Mar del Plata, Pinamar o Villa Gesell, que si bien se destacan por sus bellas playas, no tienen la tranquilidad que poseen otros lugares. Para descontar al 100%, hay una localidad balnearia que se destaca por su paz y belleza natural, ideal para familias o parejas que quieran descansar.

Se trata de un lugar que se mantiene en “secreto” a comparación de otros destinos turísticos para preservar la paz y calma que se respira. Mientras se acerca el comienzo de clases, nada mejor que recargar energía y alejarse de la rutina que pronto nos espera.

Las extensas playas se llevan todos los elogios Foto: Instagram @marazulsimpleynatural

El balneario perdido de la Costa Atlántica donde se respira paz

Mar Azul es una encantadora localidad balnearia situada muy cerca de Mar de las Pampas y Pinamar, que se destaca por su ambiente tranquilo y natural, ideal para los que buscan relajarse junto al mar o disfrutar de actividades al aire libre.

Dentro de los atractivos turísticos de Costa Azul, las extensas playas se llevan todos los elogios, ya que se caracterizan por su vegetación exuberante y su gran cantidad de actividades. Además de tomar sol y relajarse en sus playas, se pueden practicar diferentes deportes acuáticos.

Mar Azul, la localidad balnearia perdida muy cerca de Mar de las Pampas Foto: Instagram @marazulsimpleynatural

Para los amantes de la aventura, una gran alternativa es andar en bicicleta por la costanera o las callecitas arboladas que conectan Mar Azul con Mar de las Pampas, ideal para conocer sus pintorescas calles de arena.

No se puede dejar de visitar las ferias artesanales y comprar recuerdos o productos locales Foto: Instagram @marazulsimpleynatural

Durante la temporada de verano, los visitantes no pueden dejar de salir a cenar en alguno de los restaurantes o parrillas que ofrecen platos típicos de la costa con pescados o los clásicos argentinos que gustan a todos. También se puede disfrutar de tragos en los pequeños bares y pubs.

Por último, no se puede dejar de visitar las ferias artesanales y comprar recuerdos o productos locales. En estas zonas también se puede participar de eventos y festivales o visitar parques de juegos para niños.