Un sueño para jubilados: el hermoso pueblo que combina naturaleza y tranquilidad para unas vacaciones en la tercera edad
Rodeado de sierras, ríos y senderos tranquilos, este destino invita a disfrutar de unas vacaciones sin apuros, en contacto con la naturaleza y lejos del turismo masivo.

Lejos del ruido de las grandes ciudades y del turismo masivo, Valle Hermoso, en la provincia de Córdoba, se consolida como uno de los destinos preferidos por jubilados y adultos mayores que buscan descanso, naturaleza y un ritmo de vida más calmo. Rodeado de sierras, aire puro y paisajes verdes, este encantador pueblo serrano invita a disfrutar sin apuros y a reconectar con lo esencial.
Ubicado en el Valle de Punilla, a pocos kilómetros de La Falda y con fácil acceso desde Córdoba capital, Valle Hermoso combina la tranquilidad de un pueblo chico con los servicios necesarios para una estadía cómoda y segura. Su clima templado, especialmente agradable durante la primavera y el otoño, lo convierte en una opción ideal para quienes prefieren evitar el calor extremo o las multitudes.

Qué hacer en Valle Hermoso: sus principales atractivos
El contacto con el agua es uno de sus grandes diferenciales: los balnearios Villa Yacoana y Dique La Isla, ubicados a orillas del río San Francisco, también conocido como Grande de Punilla, son ideales para pasar el día, relajarse y disfrutar del entorno natural. Desde allí, además, parten circuitos para caminatas, paseos en bicicleta o cabalgatas.
Uno de los imperdibles del destino es la Reserva Natural Vaquerías, un espacio protegido que permite recorrer senderos de baja dificultad en medio del bosque chaqueño serrano, rodeado de flora y fauna autóctonas.
Dentro de la reserva se destacan dos atractivos naturales muy visitados: la Cascada del Ángel y la Cascada de los Helechos. Para quienes buscan vistas panorámicas, el ascenso al cerro de la Cruz ofrece postales únicas, mientras que el arroyo Vaquerías suma una opción refrescante en los días de calor.

La propuesta de Valle Hermoso también incluye un interesante circuito cultural. Entre los espacios recomendados se encuentra el Paseo con Ciencia, un ámbito interactivo pensado para aprender de manera lúdica sobre física, astronomía y botánica, ideal para disfrutar en familia.
A esto se suma el Museo Municipal Capitán Juan de Zeballos, que cuenta con seis salas dedicadas a la arqueología, la paleontología y la historia local, además de exhibiciones de antigüedades, documentos y obras artísticas.
El recorrido se completa con postales cargadas de identidad e historia. A pocos metros de la ruta 38 se alza el Castillo Hotel Fábrega, una construcción de principios del siglo XX que originalmente fue casco de estancia y hoy es uno de los íconos más reconocidos de la localidad.

En el plano religioso, se destacan la Gruta de Santa Teresa, ubicada en la ladera de un cerro, la capilla Cristo del Río, que resguarda un crucifijo tallado en el tronco de un sauce, y la capilla San Antonio, considerada uno de los principales tesoros patrimoniales de Valle Hermoso.
Con una combinación equilibrada de naturaleza, cultura y calma serrana, Valle Hermoso se presenta como un destino ideal para jubilados, donde cada paseo invita a disfrutar del entorno y de la historia local sin apuro.


















